domingo, 26 de mayo de 2019

Tradición y progreso en educación (XXX): El uso de la tecnología en el aula (resumen de la jornada 'Las pruebas de la educación'


Durante el mes de abril tuvo lugar una nueva edición de las jornadas educativas 'Las pruebas de la educación', en las cuales siempre hay ponencias muy interesantes (tuve la suerte de poder asistir los dos primeros años). Hubo diversas ponencias que fueron grabadas y pueden consultarse a través de Youtube. En esta entrada del blog de la serie 'Tradición y progreso', quiero resumir algunas de las principales ideas de una de las ponencias que me llamó la atención, sobre el uso de la tecnología en el aula y el estado actual de la investigación alrededor.


El ponente es Pablo Garaizar, de la Universidad de Deusto. Empieza haciendo una pequeña reflexión sobre la cantidad de ámbitos en los cuales la tecnología ha supuesto un cambio radical o muy importante: las redes sociales, los deportes (solo hay que ver el, VAR, los relojes que miden el rendimiento...), la automoción (coches eléctricos, las investigaciones sobre el pilotaje automático...), la logística (Amazon, Aliexpress...), la salud (técnicas de diagnóstico con IA, robótica quirúrgica...), la economía (criptomonedas, aplicaciones colaborativas...).

Aquí se pregunta: ¿va a pasar lo mismo en educación? ¿Va la tecnología a provocar un cambio disruptivo totalmente nuevo? A primera vista, parece que sí: la Khan Academy, los programas 1x1 (de Apple, de Microsoft), la Realidad virtual, el Big Data, la impresión 3-D, los robots, los drones... ¿por qué no debería de entrar todo esto en el aula? La revolución está a punto de empezar sino es que ya lo ha hecho... Y realiza una primera reflexión: ¿Está 'revolucionando' realmente la tecnología la educación? ¿Está sirviendo de verdad para mejorar el aprendizaje? A responder esta pregunta dedicará la siguiente parte de la conferencia, valorando diversos ámbitos: las diferencias entre la lectura en papel y la lectura en pantalla, los efectos de su uso y los diversos programas que se han llevado a cabo desde las instituciones públicas. Aquí recogeremos las principales ideas.

a. La lectura en papel y la lectura en pantalla
- Empieza destacando la diferencia entre estos 2 tipos de lectura, comentando que acostumbra a gustarnos más la lectura en papel cuando hay que leer a un texto afondo.
- Cita un estudio de Delgado, Vargas, Ackerman & Salmerón (2018) y comenta que todos los estudios de los últimos años dan cierta ventaja a la lectura en papel sobre la digital:
  • La diferencia a lo largo del tiempo en los estudios consultados se va ampliando en favor del papel. ¿Por qué? Porque los dispositivos digitales acostumbran a servir para otras cosas además de para leer, cosa que lleva a distraerse (redes sociales, consumo de productos audiovisuales...).
  • Cuando hay presión temporal, va mejor el papel, dado que la lectura en 'scroll' no facilita la localización de la información.
  • Los textos informativos se leen mejor en papel, dado que es importante el detalle. Los narrativos, por contra, se leen igual de bien en ambos medios.

b. El uso de la tecnología y las matemáticas
- El estudio de la OECD de 2015 Students, Computers and Learning. Making the Connection arroja descubrimientos interesantes. A igualdad de nivel socieconómico se constata que un poco de tecnología puede ser buena pero que mucha, por contra, lleva a empeorar los resultados. ¿Vale la pena entonces invertir en tecnología? Aquí, Pablo Garaizar que es profesor de tecnología y enseña programación, que utiliza diversos tipos de programarios y aplicaciones... destaca que el hecho de meter tecnología en el aula por sí solo no mejora los resultados. No es necesario estar a la última.
- Concreta que la tecnología no ayuda mucho en el caso de las matemáticas, dado que necesitan de mucho pensamiento abstracto. Y pone el ejemplo de un matemático de la universidad, que le comenta que sus alumnos no son capaces de llevar a cabo un desarrollo de un problema que requiera más de 30 minutos.

c. Los diversos programas públicos
- Dedica la última parte de la ponencia a hablar de los diversos programas de implementación tecnológica (programas 1x1) como el Programa Escuela 2.0. Destaca que existe un estudio de Jiménez-Martín & Vilaplana (2014) que constata que la disponibilidad de un portátil o tableta tuvo un efecto negativo en matemáticas. Solo apareció un efecto positivo con el uso moderado de las tabletas o ordenadores para hacer deberes (pero solo 1-2 veces al mes). 
- Algo parecido sucedió con el Plan Ceibal en Uruguay. No mejoraron los resultados ni de lengua ni de matemáticas. Y con el resto (China, Ecuador, Uruguay...), los resultados fueron moderados. 
- Entre los diversos programas cabe destacar el Programa EduCat, que se llevó a cabo en Cataluña y que tuvo un efecto negativo en los estudiantes, siendo de 3 puntos de media respecto a las escuelas que no participaraon y teniendo más impacto en los chicos que en las chicas (con diferencias de entre el 10% y el 40% en función de la asignatura). El uso de la tecnología en casa tampoco llevó a una mejora de los resultados.

Como conclusión, Pablo Garaizar afirma que, si bien no se puede establecer una correlación entre el uso de dispositivos móviles y la bajada del rendimiento académico, sí que existe una cierta correlación y es un factor que tener en cuenta.

La presentación original está en el siguiente enlace:

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