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miércoles, 11 de septiembre de 2019

No, los móviles NO mejoran el aprendizaje

Fuente: https://hechingerreport.org/will-giving-greater-student-access-smartphones-improve-learning/

En Cataluña y en España parece que, en los diversos temas educativos, vamos varios años por detrás del resto de Europa. Para mi sorpresa, ayer leí la siguiente noticia en el diario Ara: 'El Consell Escolar defiende que los móviles mejoran la enseñanza' (el enlace está en catalán). Mientras que en Francia hará menos de un año que se ha prohibido el móvil en la escuela, en el Reino Unido existe un amplio debate y hay numerosas escuelas en las que este está prohibido, en Cataluña parece que la única voz sea en favor de su inclusión en el aula. Aquí me pregunto: los que emiten este comunicado, pisan las aulas? ¿Han preguntado a los padres, profesores? ¿Se han esforzado por estudiar a fondo la cuestión? Porque una lectura atenta del artículo permite constatar que no.

El artículo empieza destacando que 3 de cada 4 alumnos de 1º de ESO, de 12 años, tiene móvil, mientras que el porcentaje es de prácticamente el 100% en un aula de 4º de ESO. Nuestros alumnos, como se ve, viven 'hiperconectados'. ¿El que tantos dispongan de dispositivos móviles es una razón para que estos se incluyan en la escuela? Por la misma regla, ¿si la mayoría beben bebidas azucaradas o les gustan las chuches, deberemos incluirlas en el colegio? El que tenga una gran presencia a nivel social no es un motivo para incluir el móvil en el aula. ¿No nos hemos planteado que para unos alumnos que gran parte del tiempo fuera de clase lo pasan delante de una pantalla (tablet, móvil, consola, ordenador), quizás lo que les conviene en el colegio es vivir experiencias analógicas, personales? ¿Somos conscientes que en países asiáticos como Corea del Sur, Singapur, el acceso a la tecnología móvil por parte de los niños y adolescentes se ha convertido en un problema de salud nacional (por la adicción, problemas de vista, nomofobia...? En libro 'Screen Schooled' se detalla que los adolescentes (de más de 12 años), dedican de media unas 9h al entretenimiento en la redes de entretenimiento (redes sociales, plataformas como Netflix, Youtube...) y los niños de 8 a 12 años una media de 6h (pp. 24-25).

No solo eso, sino que menciona diversas apps como Instagram, Snapchat, Youtube de las cuales su política de servicios, etc. con menores en cuanto menos, discutible. ¿Este tema no es importante? ¿Somos conscientes de que gran parte de las apps (Facebook, WhatsApp, etc.) las usan chicos por debajo de la edad permitida? ¿Y no nos preocupa? 

Luego vienen los 4 argumentos que se dan, cuatro argumentos que son, a todas luces, preocupantes, porque ninguno de ellos se sostiene mínimamente. Vamos a desgranarlos.

a) El aumento de la motivación de los alumnos. ¿Somos conscientes del tipo de motivación que estamos hablando? Los dispositivos móviles generan, a lo sumo, cierta motivación extrínseca. ¿Es esto lo que realmente queremos? Sobre esta cuestión habla Catherine L'Ecuyer en su libro 'Educar en la realidad' (2015): '... la motivación se atiende de forma distinta en el sistema escolar según la postura a priori que adoptamos con respecto a la persona' (p. 55). Y más adelante: 'Este tipo de motivación crea dependencia y apatía vital en el niño, porque no despierta en él ningún deseo interno, al margen de las recompensas inmediatas' (p. 57). ¿Realmente queremos una motivación como la de los padres que, para que el hijo saque buenas notas, le prometen comprarle una moto? Y la motivación, ¿por qué viene dada? ¿Por la expectativa de usar el móvil? ¿Realmente lo que les llama la atención es usar el móvil para usar el diccionario o es más bien el poderse distraer con el Instagram o WhatsApp durante la clase?

b) Que permiten la introducción de 'nuevas metodologías educativas'. Este es otro argumento que no es cierto. En primer lugar, ¿qué son 'nuevas metodologías educativas'? ¿El trabajo por proyectos del que habla Kilpatrick en 1918? ¿La oratoria, que se trabaja desde la Antigua Grecia? Los dispositivos tecnológicos pueden utilizarse con cualquier metodología didáctica, desde el aprendizaje por proyectos a la instrucción directa o actividades basadas en los principios de la psicología cognitiva como la práctica repetida. Y para alguna de ellas son útiles: pongamos la práctica repetida, el aprendizaje de idiomas, el proyectar un vídeo... Pero si tuviera que elegir algún dispositivo, el último sería el móvil; antes utilizaría un portátil. Los móviles no 'abren nuevas puertas'. Los dispositivos podrán tener uno u otro uso, pero son solo una herramienta. ¿Cuáles son esas 'nuevas metodologías' de las que hablan? En el informe original no he podido encontrarlas.

c) El fomento del trabajo cooperativo. Este es otro tema. El uso de móviles difícilmente fomentará el trabajo cooperativo. ¿Que cada alumno en un grupo tenga un móvil individualmente, va a facilitar el trabajo cooperativo? Si cada uno estará mirando seguramente su pantalla... Uno de los elementos fundamentales de aprendizaje cooperativo es la interdependencia positiva.  ¿Qué interdependencia les puede generar que cada uno esté con su móvil? Y el trabajo y aprendizaje de las habilidades sociales y la interacción cara a cara: ¿el móvil los fomenta?

No niego que herramientas como Google Drive, Evernote, Dropbox... que utilizo diariamente sean una gran herramienta de colaboración a distancia. Gracias a ellas he podido estudiar un máster a distancia, trabajar diversos temas educativos con personas que están en Reino Unido, EE.UU., el resto de España... Y en las empresas son una gran herramienta para contactar con personas de todo el mundo: negocios, correos electrónicos, proyectos que son trabajados por personas de diversas partes del mundo. Pero, ¿en el aula? ¿Realmente es necesario que cada alumno tenga un móvil? ¿No será mejor si realmente se quiere hacer un trabajo en grupo en el que haya que buscar información que cada grupo tenga un ordenador y se distribuyan las tareas? Pensemos bien las experiencias educativas que queremos plantear a nuestros alumnos.

d) La reducción de la 'fractura digital' entre los alumnos desfavorecidos y los más aventajados. Esto, directamente, no es cierto. En primer lugar, ¿qué pasará con aquellos alumnos, que los hay, que no puedan permitirse un Smartphone? ¿Van a ser los únicos sin móvil en el colegio? Aun en el caso de que la administración educativa se los diera: ¿No va a haber diferencias entre el que traiga un iPhone X y el que traiga el Huawei más sencillo? ¿No es mejor buscar otras opciones para trabajar la competencia digital?

Y no solo eso. Aquí entra el 'Efecto Mateo': 'A quien tiene, se le dará, y a quien no tiene, aun lo poco que tiene se le quitará'. En los Estados Unidos, mientras que en las escuelas públicas se fomenta el uso de móviles, en las escuelas privadas, empiezan a prohibirse todo tipo de pantallas. Lo que se está viendo es que los niños y adolescentes de clase social media-baja tienden a utilizar los móviles, etc. más para ocio y actividades que no les reportan aprendizaje, y que no hacen sino aumentar la brecha con aquellos de clase social media-alta cuyos padres se aseguran de reportarles una educación con más experiencias culturales y educativas.

Además de estos argumentos, el informe también recomienda 'cambiar el currículum de la ESO, porque el actual no recoge con suficiente detalle el desarrollo del pensamiento crítico'. ¿Cómo? ¿Quieren desarrollar el pensamiento crítico reduciendo la importancia del currículum, de los conocimientos, de la memoria en favor del competencialismo, del desarrollo de las habilidades generales, de despreciar la memoria afirmando que 'todo está en internet' como se está haciendo en los últimos años? Para tener pensamiento crítico hay que saber de historia, de geografía, de ciencias, de política, de filosofía... y de cualquier ámbito del conocimiento que se nos ocurra. Se habla también de alertar a los jóvenes de los peligros del uso excesivo, del ciberacoso y de las Fake News. Sí, todo esto es loable, ¿pero es permitir los móviles en el aula la solución? Y acaba afirmando Jordi Rodon, secretario del consejo escolar que la opción nunca ha de ser prohibirlos. ¿Por qué? Si vemos que para ciertas cosas su uso puede ser perjudicial, ¿por qué no podemos hacerlo? Bien que se prohíbe su uso en los aeropuertos, bien que se han prohibido las bebidas azucaradas en los colegios porque se ven perjudiciales, o el tabaco, o el alcohol... Hay algunos contextos en los que el móvil es muy útil: mensajes con amigos, llamadas, saber el tiempo en un momento determinado, el GPS, los horarios de trenes, del aeropuerto... pero eso no ha de significar que haya que usarlos en todas partes. Y su uso es muy fácil no hace falta enseñarlo. ¿Cómo se puede afirmar que 'No podemos prohibir una cosa que ya existe'? Pero si prohibimos muchas cosas que ya existen porque no son buenas. Y se acaba con un 'Los centros, pues, tienen mucho trabajo que hacer, y más si se tiene en cuenta que más de la mitad de colegios tienen prohibido su uso en el aula'. ¿Qué significa esta afirmación? ¿Se quiere imponer por decreto su uso en todas las aulas?

¿Somos conscientes de que el móvil es una de las principales vías de acceso hoy en día, por ejemplo, a la pornografía? ¿Sabemos que suele empezarse a los 11 años y que 1 de cada 10 consumidores tiene menos de 10? ¿Y que 1 de cada 3 niños entre 10 y 13 visita esas páginas con cierta frecuencia? ¿Y el hecho de que 1 de cada 5 búsqueda con el móvil son de porno? ¿Y que la media de vídeos al año por persona es de 348? ¿Y que hay 68 millones de búsquedas diarias? Son cuestiones a plantearse (datos tomados de Daleunavuelta).

Sería bueno que sobre estas cuestiones, como tantas otras del mundo educativo, el debate fuera más a fondo y en profundidad. Yo mismo uso a diario el móvil, el ordenador, aplicaciones como Google Drive, Microsoft Word, Dropbox, otras para practicar inglés... y hay cosas para las que el uso de dispositivos tecnológicos es muy útil y  los tengo en cuenta: práctica repetida de contenidos de cálculo, de ciencias, de lenguas; para escribir textos de forma colaborativa, para grabar una película en el contexto de un proyecto de lengua o de cine, para tener una conferencia con un colegio de otra parte del mundo, escritura y mecanografía... Pero de ahí a propuestas como las que plantea el Departament hay una gran distancia. Y el problema de fondo es que no tenemos claro ni el modelo de persona ni la función de la escuela ni qué es el conocimiento. Al informe de la Generalitat solo me ha dado tiempo a echarle una ojeada por encima. Espero leérmelo en los próximos días.



martes, 20 de agosto de 2019

Los efectos del 'Phenomenon based learning' en Finlandia

Fuente: https://onedio.co/content/drop-all-the-subjects-finland-is-about-to-revolutionize-the-world-of-education-12856

Me ha parecido muy interesante este artículo de Greg Ashman sobre los efectos que los cambios curriculares están teniendo en Finlandia. En el artículo, relata como Finlandia ha ido experimentando un progresivo declive desde el inicio de siglo en sus resultados académicos, como fruto de unas reformas ideológicas basadas más en lo que parece que puede funcionar o en la imagen que se quiere transmitir al exterior, que en la realidad de la investigación educativa y el aprendizaje. En el año 2015, el país escandinavo optó por la implementación del phenomenon based learning’, una nueva versión del ya tan manido 'aprendizaje basado en proyectos'.

Por lo visto, a través de la cuenta de Twitter de Paso Sahlberg's, a Greg Ashman le llegó esta historia sobre padres rellenando quejas contra el colegio 'Pontus School' por la forma en la que se está implementando el 'aprendizaje basado en fenómenos'. En el colegio en cuestión, se anima a los alumnos a que se conviertan en aprendices autónomos, creando sus propios planes de estudio y cambiando la estructuración del horario por clases por otra basada en cursos interdisciplinarios. Esto ha generado diversas situaciones que son las que están generando las quejas de los padres:

- Un ejemplo es el del alumno de 6º de primaria Aino Piironen. Para este, el tenerse que crear su propio plan de estudio se convirtió en un reto inasumible, después de que una epilepsia infantil le dejara con dificultades de memoria. El ambiente escolar poco estructurado hacia muy difícil que pudiera concentrarse, y habría necesitado más ayuda y dirección por parte del profesorado.

Otra dificultad le venía dada por la forma que tenían de comenzar el día, reuniéndose todos para hacer una 'gran asamblea' en la que decidían qué aprenderían en ese día. Aino afirma que 'no aprendía nada'. No ha sido hasta que ha cambiado a una escuela con un ambiente algo más 'tradicional' que ha empezado a mejorar.

- Un comentario de muchos de los padres es que es muy difícil que los alumnos sean capaces de hacerse su propio plan de estudios, especialmente en una etapa como la de primaria; o que sean capaces de recordar por sí solos las diferentes fechas de evaluación, de entrega de trabajos, etc. sin ser dirigidos de forma clara por los profesores

Hechos como estos han sido los que han provocado las quejas de los padres, que han sido desestimadas por parte de las autoridades educativas por venir de personas a las cuales, a su juicio, lo que les pasa es que son 'resistentes al cambio'. 

Y no es el primer aviso sobre los efectos del 'phenomenon based learning'; ya el año pasado un investigador de la universidad de Helsinki dio la voz de alerta sobre los efectos del 'phenomenon based Learning' en los resultados PISA, especialmente en matemáticas y ciencias.

No solo eso, el mismo Greg Ashman ha ido prediciendo que esta metodología contribuiría al declive en los resultados de Finlandia. ¿El motivo? Doble:
1. El uso generalizado del aprendizaje basado en proyectos ha sido ya probado en muchas ocasiones y ha fracaso a nivel de aprendizaje.
2. Va en una dirección opuesta a lo que conocemos de la psicología cognitiva.

De ahí que Ashman remarque que los padres no es que reaccionen contra el cambio, lo hacen contra métodos que está viendo que son totalmente inefectivos. ¿Realmente en España y en Cataluña queremos seguir apostando por una metodología, la del trabajo general por proyectos, que ha demostrado su inefectividad? 

Puede haber momentos y etapas en que el uso del aprendizaje basado en proyectos esté justificado, pero su promoción como la 'revolución educativa pendiente' o como 'el cambio necesario para una escuela avanzada' no está justificado. Los padres del colegio finlandés 'Pontus school' no es que se quejen por ser 'resistentes al cambio', sino porque constatan que la metodología que se está utilizando no funciona. Es posible que para algunos funcione, y sigan aprendiendo, pero también lo es que para la gran mayoría, posiblemente no lo haga, y más cuando es de una estrategia didáctica de la cual se tienen ya bastantes referencias a nivel de investigación. Sería bueno que a la hora de valorar la eficacia de una u otra estrategia didáctica no nos dejáramos llevar por la ideología sino por la evidencia.

jueves, 27 de julio de 2017

¿Educación basada en evidencias? Sí, pero de verdad. Apunte al artículo de Eduard Vallory.



Hace cosa de un par de semanas, se publicó en el diario El País una interesante entrevista a Inger Enkvist (https://economia.elpais.com/economia/2017/07/10/actualidad/1499687476_336740.html). Fue una entrevista polémica en algunos ambientes. Ese mismo día, en Twitter, el director de Escola Nova 21, Eduard Vallory, acusó a Inger Enkvist de 'desesperada', de tener una 'reacción involutiva que respondería a la tensión de no saber cómo dar respuesta al nuevo contexto'. Entre otras cosas, afirmó que lo que Enkvist defendía en la entrevista contradecía 'los conocimientos científicos existentes de cómo aprenden las personas'. Yo y alguno más le preguntamos qué afirmaciones de Enkvist contradecían los conocimientos científicos sobre cómo aprendemos. Sigo esperando la respuesta...

Hoy, en el diari Ara, me he vuelto a encontar con un artículo suyo de opinión, titulado 'Fer irreversible la transformació educativa' (Hacer irreversible la transformación educativa): http://www.ara.cat/opinio/eduard-vallory-irreversible-transformacio-educativa_0_1840015993.html. Cada cierto tiempo se le publican entrevistas, artículos de opinión en este medio, que le sirve de 'altavoz' para defender sus postulados. En esta ocasión, lo que más me ha enfadado ha sido leer la afirmación de que Escola Nova 21 es un programa para 'generalizar lo que ya sabemos que es adecudado y funciona, gracias a las evidencias y al conocimiento existente, para aportar a los niños y jóvenes un aprendizaje relevante y con sentido'. ¿Por qué? Porque nada más alejado de la realidad. ¿Qué debate hay o ha habido alrededor de las ideas que plantea? ¿Se recurre a la abundante investigación que hay en educación? Se sabe de la importancia del currículum, de la política interna escolar (ethos); se sabe de la ineficacia del trabajo generalizado por proyectos, se conoce también que la instrucción directa o el trabajo cooperativo son estrategias didácticas que, bien usadas, tienen muy buens resultados. ¿Hay algo de esto en los planteamientos que se proponen? No lo veo.

Y sobretodo porque muchas de las ideas que plantea son 'mitos educativos', o, directamente, falsas. Vayamos a algunas:

1. La defensa del trabajo globalizado o por proyectos como la mejor forma de adquirir conocimientos de forma significativa y funcional. ¿Seguro? La larga experiencia de uso de esta propuesta (el trabajo por proyectos) apunta a lo contrario. Y aún más, si queremos desarrollar las habilidades de colaboración, comunicación, pensamiento crítico... que son la base de esas competencias que defiende el señor Vallory, paradójicamente el trabajo por proyectos no es lo mejor. Un currículum basado en contenidos y habilidades que sea específico será la mejor opción. En estos dos artículos hablé ya sobre esta cuestión:
- Los diversos modelos de desarrollo de habilidades y aprendizaje de contenidos: http://unestelalalba.blogspot.com.es/2017/05/making-good-progress-un-gran-libro.html

2. 'Cerca de un 50% de los lugares de trabajo existentes se podrán automatizar en las próximas dos décadas; el 65% de los niños de primaria trabajarán en oficios todavía inexistentes'. ¿Cómo? ¿Trabajos que todavía no existen? ¿Quizás conserge en el mundial de fútbol del año 2050? ¿Inspector de espadas láser? Este visión del futuro como algo terriblemente incontrolable se basa en una media verdad. Por supuesto que nadie conoce el futuro, pero es mentira que no sepamos por dónde pueden ir los tiros. Como comenta Tom Bennet en su libro 'Teacher Proof', pongamos el caso de alguien que diseña iPhones. Él o ella probablemente tiene un trabajo que no existía en 1995, pero sí que había teléfonos móviles y personas que diseñaban otras cosas. Los trabajos de hoy en día se basan en habilidades que ya existían, sino nada sería inventado. ¡No predecimos el futuro, lo 'creamos'! 

Volvamos al tema del diseñador de iPhones, o de apps para el iPhone. Es un trabajo que no es que salga de la nada, sino que aparece a partir de carreras y disciplinas existentes: diseño, programación... Es ridículo decir que es un 'nuevo trabajo que no existía'. Y si miramos más allá veremos que la gran mayoría de trabajos siguen allí: médicos, enfermeros, maestros, fontaneros, obreros, abogados... Eso sí, con pequeñas modificaciones que son fruto del paso del tiempo, de los nuevos descubrimientos y mejoras...

3. 'El volumen de información creada desde el inicio de la humanidad hasta el 2003 equivale a la que hoy generamos en dos días'. Este es un argumento que ha usado en alguna otra intervención para criticar el valor del conocimiento y de la memoria, y de los currículums, y quiero discutirlo, basándome en el libro de Daisy Christodoulou '7 myths about education'.

Según esta idea, los cuerpos tradicionales de conocimiento estarían 'pasados de moda'. Hay tanto conocimiento hoy en día, que cambia constantemente, que no valdría la pena aprenderlo. Aquí aparece el famoso vídeo 'Shift happens'. 


Este nos dice que 1,5 hexabytes de información nueva son generados cada año y que la cantidad de nueva información técnica se dobla cada curso. Concluye que este constante flujo de información significaría que para los que están cursando una carrera, la mitad de lo que aprendieron en el primer año estaría ya obsoleto en su tercer curso.

Esto, simplemente, es falso. Por supuesto que hay descubrimientos de forma habitual, pero muchos de estos no sustituyen ni cambian de forma significativa lo que se sabía. Además, se suelen basar en los descubrimientos anteriores y se hace necesario un conocimiento profundo de lo ya sabido para llegar a ellos. Los fundamentos de las diversas disciplinas: historia, matemáticas, filosofía... raramente son completamente descartados.

Por más miles de millones de bytes de nueva información que generemos, difícilmente seremos capaces de refutar el teorema de Pitágoras, o de mejorar las tragedias de Eurípides. Hay inventos e ideas que han permanecido a lo largo de los años y de los siglos, como la numeración o el alfabeto. Y  son del año 3.000 a.C. y 2.000 a.C., respectivamente. Gran parte de los nuevos descubrimientos se basan en estos dos aspectos fundamentales.

Y más allá, gran parte de los innovadores científicos y tecnológicos suelenen ser jóvenes, pero la edad media para el primer descubrimiento científico se ha ido incrementando a lo largo de los años. ¿Por qué? Porque para avanzar en el conocimiento de las cosas hay que llegar a un conocimiento profundo de estas. Esto nos lleva a darnos cuenta de que no toda la información que se genera hoy en día será interesante, o significativa: ¿Son importantes los millares de mensajes de Whatsapp, SMS, correos... que se escriben? ¿Son valiosos? La immensa mayoría no lo será. Pero sí que hay todo un corpus de conocimientos filosóficos, históricos, literarios, científicos.... que sí lo son, y hasta hace poco se valoraban. Es el reto de los currículums el recogerlos de la mejor forma y permitir que todas las personas, sea cual sea su situación social, puedan llegar al conocimiento de nuestro rico corpus cultural.

¿Decir qué es adecuado y qué no lo es en base a las evidencias? Sí. Pero partiendo de la realidad y sin caer en determinados mensajes y planteamientos vacíos de contenido. Por el camino que plantea el Eduard Vallory, sino profundizamos más, no llegaremos muy lejos.

Fuentes:

Libros
1. Teacher Proof, Why research in education doesn't always mean what it claims, and what you can do about it, Tom Bennet, Routledge
2. Seven Myths about education, Daisy Christodoulou, Routledge

sábado, 15 de julio de 2017

Tradición y progreso en educación (X): El aprendizaje basado en proyectos



El aprendizaje basado en proyectos, también conocido por la siglas ABP (PBL en los países anglosajones; project base learning) es, sin lugar a dudas, una de las principales tendencias educativas en nuestro contexto más cercano. Los considerados centros de referencia de la innovación (los jesuitas con su Horitzó 2020, el Col·legi Montserrat y sus proyectos de comprensión basados en las inteligencias múltiples) han hecho de este tipo de aprendizaje uno de los ejes de sus proyectos educativos. Pero, ¿es realmente el trabajo por proyectos una revolución educativa? ¿Permite que los alumnos consigan esa mejora de resultados y de aprendizaje que con otras metodologías no conseguirían? El otro día pude consultar la interesantísima conferencia de Greg Ashman en Melbourne, que iré desgranando a lo largo del artículo, tomándola como referencia. Recomiendo verla.


Un primer aspecto que habría que considerar es si, realmente, el aprendizaje basado en proyectos es una revolución. En 1918, William Heard Kilpatrick escribió su obra 'The project method'. En ella, definía el trabajo por proyectos como:

'Una actividad sincera y significativa, valiosa para la sociedad democrática, que debería de ser considerada como la vida misma, y no como una preparación para ella'. 

Kilpatrick defendía proyectos iniciados por el niño, que por su misma coherencia interna llevasen a su motivación y altas cotas de aprendizaje, con el maestro como guía que poco a poco se iría retirando del proceso de aprendizaje, con el objetivo de crear algún proyecto final.

Las ideas que proponía son las mismas, con un vocabulario diferente, que plantea Alec Patton en 2012 cuando en 'Learning futures', define el aprendizaje por proyectos:

'El aprendizaje basado en proyectos consiste en que los alumnos diseñen, planeen y lleven a cabo un proyecto extenso que concluye en la creación de una producción final, que puede ser un producto, una presentación, una publicación'.

Esto nos debería de hacer que nos planteáramos la siguiente reflexión: el trabajo por proyectos lleva más de 100 años siendo recomendado por diversos grupos, y tan solo ha cambiado el vocabulario con el que se lo define; entonces, ¿Es realmente el futuro? ¿Es lo que hay que hacer para preparar a nuestros alumnos para trabajos que todavía no existen? ¿Es nuevo, es una revolución?

El que ya tenga el recorrido que tiene nos lleva a plantearnos otra pregunta: ¿existen evidencias de éxito? La respuesta, es que no. Aunque se lleven más de 100 años aplicando diversos tipos de aprendizaje basado en proyectos, por lo que se refiere a la evidencia de éxito, ¡nos encontramos con un desierto! La Education Endowment Foundation (EEF) del Reino Unido, afirma:

'La evidencia actual de que exista una conexión causal entre el aprendizaje basado en proyectos y la consecución de objetivos de logro académico es débil'

La misma EEF llevó a cabo un amplio estudio para valorar las evidencias de éxito del ABP (https://educationendowmentfoundation.org.uk/our-work/projects/project-based-learning/). Los resultados arrojaron lo siguiente:
1. La adopción de esta metodología tuvo un potencial efecto negativo para algunos niños.
2. Hubo un número importante de escuelas que participaron en el proyecto que lo abandonaron a mitad; bien por la dificultad de aplicar esta metodología educativa, bien porque constataron sus efectos negativos.




A la historia y la evidencia de resultados, se le une la consideración de por qué el aprendizaje basado en proyectos no funciona en la teoría si se usa como estrategia didáctica principal. Para entenderlo, es importante tener en cuenta que no aprenden igual los noveles, los que empiezan con un tema y los que expertos, que tienen ya cierto conocimiento y dominio.

Los aprendices noveles se caracterizan por no tener conocimientos sobre el concepto o proceso que se está trabajando. Esto provoca que tengan que centrar toda su memoria de trabajo en adquirir los nuevos aprendizajes; por esto, necesitan una instrucción totalmente guiada, o instrucción directa, que les facilite la adquisición de la nueva materia.

En cambio, los aprendices expertos ya tienen los conocimientos de un tema determinado en su memoria a largo plazo. Esto permite que puedan centrar su memoria de trabajo en otras cuestiones, como sería la elaboración de un proyecto en el cual pongan en juego los conocimientos previamente adquiridos. Estos responderán mejor a dinámicas de trabajo por proyectos, problemas...

Una cuestión interesante a la que apunta Ashman en el vídeo es la siguiente: los diversos tipos de aprendices (noveles y expertos) no acostumbran a saber elegir bien el método que les irá mejor. Los novatos acostumbran a pensar que aprovecharán un enfoque basado en el trabajo por proyectos, mientras que los expertos acostumbran a preferir la instrucción directa. 

¿Y puede ser conveniente el uso de los proyectos al final de la secuencia didáctica, cuando los alumnos ya dominan los diversos conocimientos? El ponente afirma que, hoy por hoy, no hay evidencia, ya que es una cuestión que no se ha estudiado, pero teóricamente tendría más sentido y la apunta como una de las líneas de investigación que trabajar, en el marco de la diferencia entre los aprendices noveles y expertos. Lo que dice claramente es que el uso del ABP desde el principio de la secuencia didáctica ha demostrado no ser conveniente.

Las dos siguientes cuestiones que aborda son la evaluación y la motivación. Sobre la evaluación, destaca que es tremendamente difícil evaluarlo, ya que no existen herramientas. Si se plantea, por ejemplo, evaluar el grado de adquisición de conocimientos a través de una prueba o examen, los defensores de la propuesta afirmarán que no valora los 'aprendizajes reales'; esto lo extiende a cualquier instrumento de evaluación: sean registros, rúbricas... prepares lo que prepares, siempre queda 'algo' que, a juicio de los defensores de este planteamiento pedagógico no captura la evaluación. Esto dificulta tremendamente valorar la evidencia real de resultados.

Para hablar sobre la motivación, cita a David Perkins, de Project Zero, que en su libro 'Future Wise' apuesta por 'actividades reales' en las que los alumnos, actuando como expertos se motivan  e involucran realmente:

'El aprendizaje basado en proyectos en matemáticas o en ciencias el cual, por ejemplo, puede pedir a los estudiantes que regulen el tráfico en su vecindario o predigan las necesidades de agua en los próximos 20 años'

Aquí Ashman se pregunta: ¿realmente estos temas serán motivantes para los alumnos? ¿Seguro? ¿No lo será más aprender sobre los dinosaurios y el por qué de su extinción, sobre el por qué los cuerpos sólidos se ven diferentes debajo del agua, sobre la Batalla del Ebro? La motivación no tiene que ver con el hacer o no 'proyectos de la vida real', sino que tiene que ver con la sensación de éxito y con el conocer más, como apunta un estudio canadiense que cita.

Como se ve, la defensa del uso generalizado del aprendizaje basado en proyectos es algo, cuanto menos, discutible, ante la falta de evidencia. En su libro, 'La escuela contra el mundo', Gregorio Luri explica la interesante experiencia que se llevó a cabo en Suecia, en Farila, una ciudad del norte sin problemas sociales relevantes, con poco más de 1.500 habitantes. En esta ciudad, hay una escuela de 350 alumnos que fue objeto a principios de la década de los 90 de un proyecto piloto, carísimo y de infeliz recuerdo para la mayoría de padres que recibió financiación tanto local como europea. Para erradicar la dificultad del aprendizaje se llevaron a cabo los siguientes cambios:
- Reforma del edificio escolar, con el objetivo de suprimir las aulas tradicionales y crear espacios nuevos que permitieran todo tipo de contactos formales e informales entre alumnos y profesores.
- Se dotó a cada alumno y profesor de un portátil con conexión a internet para facilitar el trabajo tanto individual com en red de acuerdo con la naturaleza del proyecto de investigación que cada alumno desarrollaba de manera autónoma.
- El profesor se convertía en un facilitador de aprendizajes, destinado a permanecer a disposición de los alumnos, sin imponer ni un ritmo de trabajo ni la elección o dirección de la investigación.
- Todo se dejaba en manos de la espontaneidad infantil. El alumno en el centro.

Como comenta Luri, los resultados pusieron pronto de manifiesto que fue una magnífica experiencia de expansión de la ignorancia, y los estudiantes obtuvieron en todas las competencias básicas (lengua, matemáticas e inglés), resultados por debajo de la media del país; y no mejoraron sus hábitos o 'aprendieron a aprender'. No había fomentado la autonomía, había estimulado los caprichos de los alumnos y sobrecargó tremendamente de trabajo al profesorado, que no vio ninguna mejora objetiva del alumnado. Los padres se fueron a quejar, pero la dirección del centro dijo que los resultados se manifestarían a medio plazo. Pero a medio plazo siguió igual.

Hay muchas experiencias como esta que se comenta en 'La escuela contra el mundo'; ¿cómo no nos damos cuenta? Al principio del artículo hemos hablado de Kilpatrick. Su interés en el aprendizaje por proyectos no fue ninguna casualidad, ya que fue discípulo de John Dewey y él llegó a ser líder de la Asociación de educadores progresista de los EE.UU. El aprendizaje basado en proyectos hunde sus raíces en la idea de que 'el aprendizaje debe de ser natural', que tiene como origen la filosofía de Jean Jacques Rousseau: los niños deberían de aprender espontáneamente lengua, matemáticas, ciencias... de la misma forma que aprenden a hablar o a caminar.

Esta es una idea que parece cierta y que suena bien, pero que la psicología evolutiva se ha encargado de descartar. El hablar, el caminar... son conocimientos biológicamente primarios, que hacen ya mucho tiempo que el hombre ha sistematizado y domina, mientras que la escritura, las matemáticas, la lectura... no tienen más de 5.000 años, y no hemos evolucionado para adquirirlos naturalmente. Por ello, su aprendizaje requiere esfuerzo. Esto provoca que las mejores formas de aprender a leer y escribir puedan no parecer, a primera vista, 'muy naturales': el método fonético sintético para la enseñanza de la lectura, la instrucción directa para la enseñanza de la escritura.




Mientras tanto, se han dedicado y se siguen dedicando cantidades ingentes de tiempo, ingenuidad, ilusión y dinero a aplicar un enfoque, el trabajo por proyectos, que ha demostrado su ineficacia aplicado de forma general. El aprendizaje basado en proyectos, como otras formas de aprendizaje que priorizan el aprender a través de la experiencia, está basado en el mito de que el aprendizaje debería de ser más natural.

¿Conviene entonces utilizar el aprendizaje basado en proyectos? De forma generalizada, no. Y cuando se utilice, hay que pensar bien el momento de la secuencia didáctica, priorizando el hacerlo al final cuando ya se dominen los diversos conceptos y procedimientos y teniendo en cuenta que solo debe de usarse con aprendices competentes y expertos.

Referencias:
1. Estudio de la EEF:
2. Noticia del TES:

sábado, 6 de mayo de 2017

'Making good progress?': un gran libro sobre la evaluación de Daisy Christodoulou



Durante las últimas semanas me he estado leyendo el libro de Daisy Christodoulou 'Making good progress?'. Es un libro sobre la evaluación que hay que irlo leyendo poco a poco y tomando notas sobre los diferentes temas que explica. Muchas de las ideas que explica son en cierto sentido revolucionarias, ya que van contra las creencias mayoritarias sobre este tema.

El segundo capítulo me llamó especialmente la atención porque lo dedica a hablar sobre la importancia de los objetivos curriculares y de los métodos de enseñanza que se utilicen. Hoy en día se habla mucho de 'cambio del paradigma evaluativo', de 'evaluación para el aprendizaje'... pero no tiene sentido hablar de nada de esto si no empezamos por tener claro el currículum: ¿Qué queremos enseñar? ¿Para qué? ¿Por qué? Y al hablar sobre el currículum nos vamos a la gran pregunta sobre los fines de la educación: ¿Qué modelo de persona queremos?

Esta es una pregunta que en nuestro ámbito más próximo no tenemos clara. Solo hay que ver lo 'vaporosos' e indeterminados que son los currículums tanto a nivel catalán como español. Y encima queremos aplicar (al menos en Cataluña) un modelo de 'evaluación por competencias' que, como ha dicho algún formador del Departament, deje de lado la 'obsesión por los contenidos'. Tela.



Christodoulou explica que hay 2 grandes modelos de adquisición de habilidades:

1. El modelo de trabajo de las habilidades genéricas:

  • Se fundamenta en el trabajo por proyectos.
  • Busca provocar situaciones cercanas a la vida real para desarrollar las habilidades genéricas: resolución de problemas, trabajo en grupo, pensamiento crítico...
  • Parte de la idea de que estas habilidades genéricas son transferibles.
  • Estas habilidades hay que practicarlas en contextos parecidos al de la versión final

La autora inglesa destaca los problemas que tiene este modelo:

  • La investigación ha demostrado que las habilidades genéricas no existen realmente. Dependen de cada área y dominio de conocimiento. No son transferibles. Por ejemplo, el pensamiento crítico en historia está vinculado a tener muchos conocimientos sobre ella. Por más que uno tenga pensamiento crítico sobre historia no se transferirá de forma automática a las ciencias o las matemáticas, por ejemplo.
  • El trabajo por proyectos basado en las habilidades genéricas sobrecarga la memoria de trabajo.
2. El modelo de la práctica deliberada
  • Se basa en el trabajo de conocimientos y habilidades.
  • Divide las tareas en pequeños pasos.
  • La práctica puede ser muy diferente al resultado final.
  • Utiliza la práctica deliberada: se centra en trabajar aspectos, tareas... que son muy diferentes al objetivo global pero que son necesarios para llegar a él. Como pasa con los entrenadores de un equipo de fútbol, que saben que los entrenos no han de ser siempre jugar partidos. Tendrán que dedicar ratos al trabajo específico y exclusivo de temas físicos, luego a la repetición de un ejercicio técnico...
Y detalla los beneficios que tiene:
  • No sobrecarga la memoria de trabajo.
  • El feedback y la evaluación formativa pueden ser más precisos porque las tareas son más específicas.
De los 2 modelos, el primero es el que está más de moda hoy en día: solo hay que ver el proyecto Horitzó 2020 de los jesuitas, las propuestas del Col·legi Montserrat.... A primera vista parece que tendría que ser el mejor para facilitar el desarrollo del pensamiento crítico, de la resolución de problemas, de la cooperación... Pero, paradójicamente, ¡no es así! Los métodos de instrucción que se basan en la resolución de problemas y tareas complejos precisamente no posibilitan que los alumnos desarrollen los modelos mentales que son realmente necesarios para desarrollar este tipo de tareas.

Por poner un ejemplo: si queremos que los alumnos aprendan a resolver problemas relacionados con la geometría, lo mejor no será ponerlos directamente en un proyecto en que tengan que resolver problemas 'basados en la vida real'. Primero habrá que trabajar los conceptos específicos de geometría, luego los mejores pasos para resolver un problema de esas características... Y solo entonces serán capaces de resolver, de verdad una tarea 'basada en la vida real'. Lo mismo pasa con cualquier otra tarea. Por ejemplo, el aprender a escribir requiere lo mismo: muchos ratos de trabajar la escritura de pequeñas frases, de añadir un adjetivo, de aprender un determinado aspecto sobre la gramática, de aprender a añadir complementos...

Los siguientes capítulos los dedica a establecer la diferencias entre la evaluación sumativa y la evaluación formativa. Una de las cosas que destaca es que, el primer modelo (el de las habilidades genéricas), tiende a homogeneizarlas, ya que todas las tareas de evaluación acaban siendo iguales (puesto que tienen que ser parecidas a los productos de la vida real). Esto genera que acaben por no servir para la evaluación formativa, ya que se hace difícil el saber dónde falla cada alumno, el cómo ayudarle...

El capítulo 4 lo dedica a hablar sobre las rúbricas. Habla de la utilidad que tienen como descriptores de competencia a nivel general, pero alerta sobre las carencias que tienen:

- Las rúbricas son demasiado generales para ser buenas como evaluación formativa. Hoy en día se tiende a hacer mucho que los alumnos se autoevalúen con rúbricas, que evalúen a sus compañeros con ellas... pero, un alumno sin los conocimientos mínimos, ¿es capaz de valorar en qué grado está otro compañero? ¿Cómo pueden saber el cómo se pasa de un grado a otro, dado que no especifica en la rúbrica? ¿Son la mejor herramienta para la autoevaluación? Soy el primero que las uso y he desarrollado unas cuantas. Son preguntas que dan que pensar.

- Luego, para la evaluación sumativa o calificativa puede haber ocasiones en las que tengan efectos no deseados. Pongamos el ejemplo de un ensayo o narración que es brillante pero que sigue criterios que no están en la rúbrica. ¿Se le pondrá una calificación inferior a un texto que no sea tan bueno pero que cumpla todos los criterios? Como explica Christodoulou, las rúbricas pueden acabar provocando un enseñar y aprender para seguir exclusivamente los criterios de la rúbrica, más que los conocimientos en sí y provocar que los alumnos no se salgan de ellas. Ella aboga por utilizar el juicio comparativo para valorar tareas como los ensayos, narraciones...

En el capítulo 5 reivindica el valor de los exámenes y destaca la importancia de pensarlos bien. Para que sirvan para llevar a cabo buenas inferencias, para que sean una herramienta que nos permita hacernos una idea de cómo está el grupo... Ella propone 2 tipos de exámenes o tareas de evaluación:
- Formativos: pequeños, sencillos, pueden ser de tipo test, fáciles de corregir, para el aprendizaje, basados en la práctica repetida, que facilite la memorización.
- Sumativos: más largos, amplios, con preguntas generales... que se hagan en períodos determinados para la calificación. Menos frecuentes.
Rompe una lanza en favor de los exámenes test o quiz, que son una gran herramienta para la evaluación formativa, por encima de las rúbricas. Creo personalmente que las evaluaciones en forma de test o Quiz se podrían utilizar más para la evaluación, aunque no como única herramienta.

En el sexto capítulo vuelve a destacar la importancia del currículum y de los modelos de progresión ¿Qué es un modelo de progresión? Es tener claro el qué enseñar y el cuándo. El currículum. Un currículum ordenado. Y una cosa que dice es que el mejor modelo de progresión acostumbran a ser... ¡los libros de texto! Una de las cosas que destaca es que es muy difícil desarrollar un modelo de progresión que no se base en libros de texto, con materiales propios, y que acostumbran a estar incompletos. Y en este aspecto tiene razón. Los libros de texto son en el fondo un muy buen modelo de progresión en los cuales está claro qué hacer, cuándo... Por supuesto que no todos son iguales y que algunos se podrían mejorar, pero prescindir de los libros de texto puede acabar suponiendo prescindir de un aspecto fundamental.

Los últimos capítulos los dedica a hacer propuestas sobre cómo podría ser un sistema de evaluación integrado, que tuviese en cuenta los diversos aspectos. La propuesta es interesante, ya que propone que el colegio tenga diversos tipos de materiales de formación claros y estructurados: 
- para la evaluación formativa
- para la evaluación sumativa vinculados al currículum y siguiendo un modelo de dificultad
- ítems estandarizados no vinculados al currículum
- tareas sumativas vinculadas al currículum y basadas en un modelo de calidad: con ejemplos de tareas, con un sistema que permita el juicio comparativo (por ejemplo, tener un banco con los mejores ensayos en lengua castellana de cada curso y una forma de posibilitar que se evalúen mediante el juicio comparativo).

En resumen, es un libro muy bueno la lectura del cual recomendaría a todos aquellos maestros que se encarguen de organizar planes de estudios, evaluación... Muchas de las ideas que dice van en la dirección contraria a las tendencias mayoritarias, pero están bien fundamentadas y explicadas. Da para pensar y plantearse cosas. Ojalá se tradujera al castellano y al catalán. 


viernes, 14 de abril de 2017

Sobre la psicología cognitiva (IV): la memoria de trabajo y la teoría de la carga cognitiva



El otro día estuvimos hablando sobre la memoria de trabajo. Hoy toca hablar sobre un aspecto muy vinculado a esta: la teoría de la carga cognitiva.

Como vimos el otro día, la memoria de trabajo que tenemos es limitada. Si queremos que nuestros alumnos aprendan, piensen de forma crítica, etc., una de las cosas que tendremos que conseguir será no sobrecargar la capacidad de su memoria de trabajo.

Por ejemplo, si estamos introduciendo y trabajando nuevos conocimientos, ideas abstractas que todavía no han visto... Lo mejor seguramente será que se los presentemos de forma explícita, utilizando la instrucción directa, más que usando enfoques de guía mínima como el aprendizaje basado en problemas o el aprendizaje basado en el descubrimiento.



Ya lo comentamos el otro día; los conocimientos previos, el tener conocimientos en la memoria a largo plazo sobre un tema ayuda a nuestra memoria de trabajo, reduciendo el uso de la memoria y permitiendo que nos podamos centrar en tareas complejas como evaluar o analizar. También podemos combinar una explicación verbal con una imagen, cosa que como vimos les ayuda ya que responden a dos vías diferentes de la memoria de trabajo.

Materiales que requieran a los alumnos cambiar constantemente el punto de atención es posible que no les vayan bien, porque la atención es un recurso limitado. Esto puede reducir los recursos disponibles para procesar la información.

Otro tema que hay que tener en cuenta es que las actividades que se planteen para aprender un conocimiento tienen que estar vinculadas a su ámbito epistemológico, y permitir que nos centremos en el aspecto concreto del aprendizaje, ya que acabamos aprendiendo aquello en lo que pensamos. Por esto hay que tener cuidado con algunas de las propuestas que se plantean desde perspectivas como la de las inteligencias múltiples o que buscan tan solo 'motivar' a los alumnos.

Por ejemplo, si queremos que nuestros alumnos aprendan sobre la guerra civil española y para que lo hagan les pedimos que preparen un power point, posiblemente acaben recordando y sabiendo sobre cómo hacer un power point, pero es posible que no recuerden nada de lo que hayan buscado. Será necesario explicarles primero la guerra civil, las causas, las principales batallas... y pedirles que se las aprendan. Será entonces cuando les pidamos que lo expliquen usando un power point. 

Lo mismo puede pasar con proyectos como representar mediante el teatro las funciones que realiza un ayuntamiento. Si se plantea después de un trabajo sistemático del vocabulario, funciones, etc. quizás podrá servir para profundizar. Pero si se plantea al principio de la secuencia didáctica es posible que muchos alumnos se queden con la idea del teatro pero no con las funciones del ayuntamiento. Hay otro tipo de actividades como por ejemplo representar palabras con los cuerpos en el suelo para aprender la ortografía de unas palabras, o el hacer un rap para aprender un concepto de gramática o léxico que difícilmente servirán para aprender realmente el conocimiento que se quiere, ya que quedan actividad y conocimiento que se quiere aprender quedan demasiado alejados. Hay que pensar bien la actividades que utilizamos.

Como vemos, los enfoques basados en la resolución de problemas, el descubrimiento... es mejor no aplicarlos hasta que los alumnos son expertos y tienen dominio y conocimientos del ámbito en el cual queremos que desarrollen estas habilidades. Por ejemplo, para trabajar la resolución de problemas y el razonamiento en matemáticas, lo mejor es empezar por trabajar y evaluar de forma concreta los diversos conceptos matemáticos: parte, todo, número, patrones... Y cuando estos se han trabajado pasar a la resolución de problemas.

Fuente: 
- Didau, D. and Rose, N. (2016). What every teacher needs to know about ... psychology. 1st ed. Woodbridge: John Catt Educational limited.

martes, 6 de diciembre de 2016

Informe PISA 2015: un apunte sobre las ciencias y el aprendizaje por descubrimiento



Hoy se acaban de publicar de forma oficial los resultados del Informe PISA de 2015. Durante los siguientes días, el análisis de los resultados a los diversos niveles dará que hablar en los diversos foros y redes sociales. Como nos mostraron los resultados de TIMMS de la semana pasada, Finlandia sigue un progresivo proceso de descenso en sus resultados, siendo de forma significativa de los países que baja más, especialmente en ciencias y en matemáticas. Por lo que se refiere a los países del lejano oriente, algunos se mantienen en lo más alto del ránking de resultados, como Singapur, mientras que otros se mantienen como el Japón o China Taipei y otros bajan como Corea, Vietnam, las otras partes de China... Por lo que se refiere a España, sube levemente pero se sigue manteniendo en la parte inferior de la tabla.

A través de Pedro de Bruyckere y de Greg Ashman, me ha llegado una interesante valoración que incluye el informe y que es interesante compartir, especialmente en nuestros lares, ya que será un aspecto sobre el cual se pase por encima. En concreto, alrededor de la enseñanza de las ciencias y de la poca efectividad del aprendizaje por descubrimiento para su aprendizaje, ya que el informe ha valorado en qué medida para la enseñanza de las ciencias se utilizan las siguientes prácticas: 
- Modelos dirigidos por el profesor, de instrucción directa.
- Instrucción adaptativa al nivel de los alumnos de los contenidos de ciencias.
- Feedback y objetivos claros.
- Modelos basados en el aprendizaje por descubrimiento autónomo.

Estos aspectos se detallan en las pp. 63-73 y en la p. 228 del segundo volumen de resultados: http://www.keepeek.com/Digital-Asset-Management/oecd/education/pisa-2015-results-volume-ii_9789264267510-en#page230. En concreto, os quiero compartir una imagen del informe en la que Pedro de Bruyckere remarca las prácticas más significativas para el éxito de los estudiantes:



De las 4 prácticas, las que tienen efectos más positivos son las dos primeras: los modelos de instrucción dirigidos por el profesor y la adaptación de la instrucción al nivel de los alumnos. Singapur, por ejemplo, que queda primera en el ránking de ciencias se caracteriza por utilizar de principalmente las 3 primeras prácticas, mientras que reporta un uso casi nulo del aprendizaje por descubrimiento. Si pensamos en estos países del lejano oriente vemos que son países en los que se tiene un currículum muy claro y bien secuenciado, en que la figura del profesor es valorada y tiene un papel fundamental en la guía de la clase... Esto no va en contra de que la instrucción se adapte al nivel de los alumnos, a que se ofrezca el feddback conveniente... En concreto, después de la situación socioeconómica de los alumnos, las 2 primeras prácticas son las que tienen más efectos en el éxito de los alumnos.

Llegados a este punto, me planteo diversas preguntas: ¿Es el enfoque holístico, basado en proyectos en los que los alumnos descubren y construyen de forma autónoma su conocimiento el lugar hacia donde tenemos que ir? Solo hay que ver las propuestas de Escola Nova 21 y la situación del debate educativo en España hoy en día, con voces que apuestan por acabar con la 'compartimentación del conocimiento' y la 'desaparición de las asignaturas'. Me pregunto: ¿cómo aprenderán entonces nuestros alumnos el pensamiento científico? ¿Cómo aprenderán a investigar, experimentar... sin los conocimientos necesarios? Y no estoy en contra del uso de proyectos, pero estos deben ser guiados, al menos en las edades tempranas, y tienen que ser una herramienta para aplicar, poner en juego... herramientas y conocimientos previamente aprendidos. Y sobre los modelos dirigidos por el profesor, ¿seremos capaces de poner en valor las prácticas de instrucción directa? ¿Nos daremos cuenta de que para la introducción de los aprendizajes esta es muy importante? Esta no va en contra de la inclusión paralela en la secuencia didáctica de actividades de aprendizaje cooperativo, de experimentación, de trabajo individual, de la realización de un proyecto guiado o de investigación al acabar la secuencia didáctica una vez trabajados los contenidos.

Este artículo liga con lo que reclamaba ayer, que era desideologizar el debate educativo a la hora de optar por unas u otras prácticas educativas. Los resultados de PISA están ahí. Os comparto los artículos de Ashman y De Bruyckere que mencionaba al principio:



lunes, 5 de diciembre de 2016

No dejemos que la educación caiga en debates políticos o ideológicos



Hoy me he topado con el siguiente artículo que compartió Greg Ashman, escrito por Pritesh Raichura, un profesor de ciencias de Londres: Don't let politics colour educational evidence (https://bunsenblue.wordpress.com/2016/12/03/dont-let-politics-colour-educational-evidence/). Me ha llamado la atención porque se refiere a un debate muy candente en nuestro país: el de aquellos que politizan, que ideologizan la educación dividiéndola en prácticas de derechas y prácticas de izquierdas; en educación tradicional y educación innovadora o avanzada.

En educación, lo que tiene que guiar a los que deciden las políticas educativas a nivel estatal, a los que dirigen un centro, al maestro en su aula, no puede ser el que unas prácticas sean consideradas 'innovadoras y avanzadas' o 'tradicionales', sino que tiene que serlo la evidencia científica de los resultados y la conveniencia o no de según los alumnos, la materias, las circunstancias... Utilizar una u otra práctica pedagógica. El uso de exámenes, por ejemplo, ¿es una práctica de derechas? ¿Es tradicionalista quizás? ¿Y la instrucción directa? ¿Y el aprendizaje por descubrimiento? ¿Y el aprendizaje cooperativo? ¿Son de centro? ¿Habría que encuadrar estos dos últimos en las prácticas avanzadas? El uso de rúbricas, ¿es propio de la escuela del siglo XXI? ¿Y el de debates? Y podría seguir con más temas: conocimientos vs competencias, etc.

De las prácticas que he ido comentando, la instrucción directa, por ejemplo, está sostenida por una amplia literatura de evidencia científica (en los siguientes artículos la comenté: https://goo.gl/SwRXvzhttps://goo.gl/Zb2hMYhttps://goo.gl/9WN2h1, junto con la serie sobre la instrucción directa explícita), del mismo modo que el aprendizaje cooperativo (https://goo.gl/Nt1R9R y https://goo.gl/B4D67i), aunque ambos haya que saberlos usar de la forma correcta y en los momentos adecuados. En cambio, el aprendizaje por descubrimiento tiene poca evidencia de éxito (https://goo.gl/Zc1eTG). Por lo que se refiere a los exámenes o al uso de rúbricas de evaluación, son dos instrumentos diferentes de evaluación que no hay que oponer, que son complementarios y que responden a diferentes aspectos de la evaluación (https://goo.gl/YSYKzPhttps://goo.gl/pMqrWc).



Todos queremos, sin duda, el éxito de todos nuestros alumnos, pero sorprende cómo al hablar de las diversas prácticas pedagógicas acabamos cayendo en un maniqueísmo ideológico alejado de la realidad de las cosas. Y este aspecto está generando numerosos problemas. Cada vez hay más maestros que dejan de lado prácticas pedagógicas de reconocida evidencia y eficacia porque temen que se oponga a su visión ideológica o política; o porque se oponen a las directrices del gobierno de su región o de un grupo que apuesta por una pretendida 'educación avanzada'. Y esto acaba perjudicando su práctica educativa y el aprendizaje de sus alumnos. El uso de la instrucción directa, de los exámenes, la memorización de secuencias como las tablas de multiplicar, los días y meses del año y tantos otros aspectos. 

Ayer Gregorio Luri proponía redactar una entretenida lista con algunos de estos aspectos, prácticas... que se han ido perdiendo: http://elcafedeocata.blogspot.com.es/2016/12/lost-in-traslation.html; ¡recomendable y muy divertido de leer! Tenemos que conseguir que lo que nos lleve al uso de una u otra práctica pedagógica sea su evidencia de éxito y no la etiqueta que se le haya puesto.

domingo, 20 de noviembre de 2016

Sobre Finlandia y la desaparición de las asignaturas



Seguro que en los últimos días, a través de las diversas redes sociales, os ha llegado la imagen (u otra parecida) con la que acompaño este artículo: la foto de una niña con trenzas, que parece ser finlandesa, acompañada del siguiente titular, en en castellano o en inglés: 'Finlandia se convertirá en el primer país en cancelar todas las asignaturas escolares'.

Esta noticia, sin embargo, no es cierta, ya que en Finlandia no se han planteado en ningún momento el acabar con todas las asignaturas escolares. En este artículo, el especialista en educación Pasi Sahlberg detalla lo que se están planteando realmente en el país nórdico:

1. En Finlandia se está trabajando en reformas para que las asignaturas no se enseñen o aprendan por separado, sino de una forma más amplia y transdisciplinar. Se mantendrán pero con ciertos cambios.

2. Esta reforma incorpora un concepto de enseñanza que llaman 'phenomenon learning', que consiste en centrarse en temas interdiscipinarios en vez de las diversas asignaturas usuales. Estos períodos podrán alcanzar desde todo el curso a concentrarse en 2-3 semanas en las que se trabajaría de esta forma.

En esta línea, hay que destacar que el sistema educativo de Finlandia está descentralizado, y que la reforma se aplicará de forma diversa en las diferentes escuelas del país.

Una cosa que me ha sorprendido es la difusión que se le daba a esta noticia en las diversas redes sociales. Un aspecto que me preocupa del panorama educativo español y, especialmente, del catalán, es la difusión que se le dan a algunas ideas pedagógicas que son planteadas de forma superficial y sin una reflexión a fondo sobre lo que comportan y lo que conllevan. Una de estas ideas es la del aprendizaje por proyectos.



En este otro artículo del blog hablé ya sobre el aprendizaje por descubrimiento y su relación con el trabajo por proyectos: http://unestelalalba.blogspot.com.es/2016/09/tradicion-y-progreso-en-educacion-el.html. Planteamientos como los que se comentan, que se oponen al trabajo diferenciado por asignaturas, olvidan y dejan de lado que la gnoseología de las diversas disciplinas: lengua, matemáticas, historia, geografía, química, física... Tiene cada una unas características diferentes, que requieren de un trabajo específico y diferenciado. No es lo mismo trabajar la causalidad histórica que el desarrollo del método científico; o el trabajo del sentido numérico que el del tiempo. Los planteamientos de aprendizaje por proyectos acostumbran a olvidar estos aspectos fundamentales. 

Por supuesto que hay aspectos comunes, pero no podemos olvidar que las diversas asignaturas curriculares son una gran herramienta para organizar el corpus de conocimientos que forma nuestra cultura. Esta visión acostumbra a ir acompañada de una oposición frontal al libro de texto (herramienta organizativa de los contenidos fantástica, aunque siempre se pueda mejorar).  No solo esto, sino que los alumnos sin dificultades y de un nivel sociocultural alto posiblemente aprenderán de cualquier forma (sea por proyectos o por asignaturas); en cambio, los alumnos con dificultades o de contextos socioculturales bajos son los que más necesitarán un presentación detallada y clara de los diversos aprendizajes

Luego, otro aspecto que habría que preguntarse es de qué tipo de proyectos se habla: ¿proyectos guiados por el profesor en el que este selecciona los contenidos que se trabajarán una vez que han sido enseñados como herramienta para su consolidación y para que desarrollen esta visión global, o proyectos por descubrimiento, en los que los niños deciden qué aprenderán? 

La investigación demuestra, cada vez más, la ineficacia del aprendizaje por descubrimiento y del basado en problemas, cuando se parte de planteamientos de guía mínima o en los cuales no se han enseñado los contenidos de forma previa. Hay una evolución de los defensores de este tipo de proyectos hacia la práctica y el descubrimiento guiado. Recomiendo en este sentido este artículo de Paul A. Kirschneer y Mirjaam Neelen en su blog de educación: https://3starlearningexperiences.wordpress.com/2016/11/15/the-cold-left-overs-of-inquiry-based-learning/

¿Es posible otra visión del aprendizaje por proyectos? Sí. Estos pueden ser una gran herramienta si se plantean, por ejemplo, al finalizar un tiempo de trabajo de una serie de contenidos curriculares de las diversas áreas; por ejemplo, después de un mes dedicado al trabajo de los contenidos que tocan, el plantear una semana de trabajo integrado entre las diversas áreas, para aplicar los contenidos aprendidos previamente. Otra opción serían los proyectos de práctica guiada, en los cuales se trabajan una serie de contenidos de forma más global y significativa, partiendo eso sí, del trabajo y de la instrucción directa en los contenidos necesarios y habilidades necesarias. Estas dos me parecen propuestas de trabajo por proyectos muy interesantes

Volviendo a Finlandia, en los últimos años estamos asistiendo a una bajada progresiva de sus resultados en las pruebas internacionales. En los próximos resultados, que se publicarán de aquí a unas semanas, en diciembre, es previsible que sigan bajando. Leí un artículo, 'Real finnish lessons' en el cual se profundizaba en este aspecto y uno de los aspectos que se sugería era que su alto nivel de desempeño se debía a un sistema que, en los aspectos básicos, se basaba en lo que se suelen llamar 'prácticas tradicionales': intrucción directa, método sintético de aprendizaje de la lectura, alto nivel... Poco a poco, las ideas constructivistas, entendidas como aprendizaje por descubrimiento, se han ido imponiendo cada vez más en los ambientes educativos fineses. Este hecho, unido al incremento de la población inmigrante que no tiene la cultura y lengua finesas, generaría un progresivo descenso en los resultados educativos. Os recomiendo la lectura del artículo (es largo): 
La lectura de las afirmaciones de las autoridades educativas finlandesas de que hay que enseñar a los niños 'lo que necesitarán en sus vidas' en vez de intentar volver a estar en la parte más alta del ránking, indica cierta desorientación. Las pruebas PISA indican el desenvolvimiento en comprensión lectora, ciencias, matemáticas... ¿No es el pensamiento científico, la lectura... lo que necesitarán las nuevas generaciones? Quizás tengamos que empezar a fijarnos en otros lugares para compararnos. Como indica Gregorio Luri, los resultados escolares de Soria son superiores a los de Finlandia...

Este misma forma de pensar es la que se está imponiendo de forma generalizada en los ámbitos educativos de nuestro país. Una forma de pensar a la que le falta una buena dosis de realismo educativo, de conocer cómo se aprende realmente partiendo de la experiencia previa y de la abundante literatura científica alrededor de la educación. En este otro artículo comentaba el cómo se hacen permanentesy fijas ideas educativas que parecen ciertas por lo bonitas que parecen pero no lo son: http://unestelalalba.blogspot.com.es/2016/10/5-ideas-equivocadas-sobre-educacion.html 

En este contexto, como he comentado otras veces, se hace cada vez más necesario un debate educativo serio, que parta de las evidencias educativas y que integre las diversas aproximaciones y enfoques didácticos buscando optimizar y maximizar el aprendizaje de todos los alumnos. Espero poder plantear en el futuro en algún artículo un esbozo de hacia dónde creo que tendríamos que ir en educación.

Bibliografía:
1. Artículo en 'The conversation': https://theconversation.com/finlands-school-reforms-wont-scrap-subjects-altogether-39328
2. Uno de los artículos afirmando que 'en Finlandia se quitan las asignaturas': https://genial.guru/admiracion-curiosidades/finlandia-se-convertira-en-el-primer-pais-en-cancelar-todas-las-materias-escolares-303710/
3. Dos artículos del blog de Greg Ashman 'Filling the pail':
https://gregashman.wordpress.com/2015/11/19/hattie-on-inquiry-learning/
https://gregashman.wordpress.com/2016/11/07/project-based-learning-that-works/