lunes, 6 de febrero de 2017

Sobre la lectura: la importancia de desarrollar la fluidez lectora



Hoy quiero hablar sobre un aspecto al que me parece que no le damos importancia, pero que sufren nuestros compañeros de secundaria, que es el de la falta de fluidez lectora. Cada vez son más los niños y niñas que acaban sexto de primaria sin el nivel mínimo: se atascan al leer las frases, tienen problemas con la descodificación de algunas de las palabras, desconocen gran parte del vocabulario... A la gran mayoría se le une que no les gusta en absoluto la lectura y que han leído muy poco a lo largo de la primaria, tanto en el colegio como en casa. Muchas veces queremos que respondan a preguntas de las habilidades formales (pensamiento crítico, creativo...) cuando todavía no tienen las habilidades básicas de lectura.

Falta cada vez más en los colegios lo que Gregorio Luri denomina la lectura lenta, atenta, profunda (http://criatures.ara.cat/Leducacio-latencio_0_1043295663.html), que permite meterse en el texto, hacerse con el significado, disfrutar... 

En la escuela, se han reducido los momentos de lectura atenta y en silencio: el destierro de los libros de texto en gran parte de los colegios, la falta de momentos de lectura silenciosa y personal, el considerar la lectura como una actividad pasiva para cambiarla por otras actividades que se consideran activas como el hablar sobre un texto... Ha hecho que cada vez sean menos los momentos en los que un lector se enfrenta a un texto, lo lee y, con atención lo hace suyo. 

Esto en el colegio, porque en casa también se lee menos. Hace 25 años las posibilidades que podía haber en casa para descansar y pasar el rato eran la TV (una para toda la casa) y quizás una consola sencilla, lo que podía facilitar la práctica de la lectura como elemento de descanso, de divertimiento... Pero ahora las posibilidades se han multiplicado: extraescolares de todo tipo, tabletas, móviles, ordenadores, consolas, TV... los elementos distractores se han multiplicado.

Y esta lectura atenta y concentrada es necesaria. Y es bueno que sea analógica. En este otro artículo ya hablé sobre las diferencias entre la lectura analógica y la lectura digital. Aunque tengan elementos en común, no son iguales: http://unestelalalba.blogspot.com.es/2015/11/sobre-la-importancia-de-la-lectura-y.html. Los chavales de hoy en día cada vez tienen más dificultades de atención, y la lectura es una herramienta fundamental para su trabajo.

Estas consideraciones nos tienen que hacer plantearnos una primera pregunta: ¿le damos a la lectura la importancia que tiene? ¿Tenemos clara una didáctica de la lectura (de cómo enseñar a leer)? ¿Y una didáctica de la literatura (de cómo descubrimos a nuestros alumnos el gran patrimonio cultural que tenemos)? 

Quizás podríamos empezar por plantearnos cuánto leen realmente nuestros alumnos. ¿Dejamos la lectura para casa, con los padres, o nos planteamos nosotros el cómo trabajarla en el aula? ¿En las diversas materias (ciencias, sociales, historia, matemáticas...) tenemos claro que también enseñamos a leer? ¿Organizamos nuestras actividades de forma que el máximo número de alumnos lea realmente? Una práctica que no se suele usar pero que es muy efectiva para los alumnos es la lectura por parte del profesor, lector competente, en voz alta. Mientras tanto, los alumnos siguen la lectura con la regla, con una cartulina... ¿Pedimos a todos los alumnos que sigan la lectura atentamente, mientras explicamos palabras de vocabulario? 



Lo que es cierto es que para aprender a leer no es suficiente con la motivación. Esta es importante, pero con ella no nos bastará. ¿Qué es lo que hace crecer a un lector? El leer más. Cuando tenemos  un chaval que en 4º está en la 50 palabras por minuto y que muestra dificultades de descodificación, lo que le hará mejorar en lectura será la práctica repetida y el leer mucho. Una vez que mejora su mecánica, podrá empezar a disfrutar de la lectura. Esta práctica repetida y constante de la lectura atenta y concentrada es una de las grandes responsabilidades de la escuela que no podemos obviar. Luego habrá algunos que en casa leerán más, y a los que sus padres les motivarán, y les leerán, pero siempre habrá una gran mayoría que dependerá de nuestra labor.

Keit Stanovich habla del 'Efecto Mateo', en referencia a esos versículos del evangelio de San Mateo: 'Porque a quien tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado' (Mateo 13:12), que explica perfectamente lo comentado. Los que desarrollen una buena mecánica lectora (ritmo, descodificación, entonación, velocidad), leerán aún más, aprendiendo muchas más cosas; mientras que los que no la tengan dejarán de leer y se irán quedando rezagados. Hay un instituto el Reino Unido, el Michaela School, en el cual los alumnos leen 10.000 palabras cada día. ¿Llegamos siquiera a la mitad? Seguro que en él, los alumnos desarrollan la fluidez lectora. Y es un instituto con alumnos de clase social media-baja, pero en el que se han puesto como objetivo capacitarlos y darles todas las oportunidades posibles. ¿La clave? La lectura.

¿Algunas ideas para mejorar la lectura y la fluidez?
1. Pensar más momentos en los cuales dedicar y dejar tiempo para la lectura sostenida y continuada, tanto por lo que se refiere a actividades de lectura dirigida (sobre las materias, libros de texto...) como a la lectura extensa, libre, del libro que quiera cada uno. Una lectura poniendo la cabeza solo en la tarea y en la comprensión del texto. Esta es también una herramienta ideal para el trabajo y el entrenamiento de la atención.
2. Leer a los alumnos: literatura, poesía... Trozos de libros que nos gusten. No solo eso, sino leerles también los libros de texto, haciendo que ellos sigan nuestra lectura en voz alta. En primaria es fundamental que tengan buenos modelos lectores. Esto nos exigirá también a nosotros: tenemos que ser buenos lectores.
3. Los compañeros de mejor nivel lector también pueden ser buenos modelos lectores.
4. Trabajar el vocabulario, siempre y a todas horas desde todas las áreas.
5. Hablar de la lectura, de los hábitos lectores e intelectuales con los padres.
6. Dar libros, hablar de libros, compartirlos...
7. Cuando un chaval tenga dificultades con la fluidez lectora, focalizar todos los esfuerzos en la mejora de la fluidez y la descodificación: leyendo con él, haciéndole leer con compañeros, exigiéndole en clase, haciendo que lea en voz alta... Ha de ser la prioridad.

Bibliografía:
Quien quiera saber más, puede consultar:
En el blog de Gregorio Luri (http://elcafedeocata.blogspot.com.es/) cualquiera de sus entradas sobre la lectura 
Los interesantes blogs de Juan Cruz Ripol, sobre lectura basada en evidencias (https://clbe.wordpress.com/) y Andrés Calero (http://comprension-lectora.org/).

Y las siguientes entradas de estos 2 blogs del ámbito de lengua inglesa:

Heatherfblog: 

Quirky Teacher:

3 comentarios:

Alberto Royo dijo...

Magnífico.

Marta Ferrero dijo...

Estupendo post, Andrés. Quizá te interese este vídeo sobre cómo motivar hacia la lectura desde la más tierna infancia: https://youtu.be/odj_T9chDDk

Andrés Bello de Haro dijo...

Muchas gracias Marta, me lo miraré en cuanto tenga un momento!