miércoles, 2 de mayo de 2018

Sin miedo a educar



'Los padres de hoy vivimos obsesionados con la perfección de nuestros hijos y acosados por sus caprichos. Los expertos pedagogos y sus precocinadas recetas para hacer de cada niño un pequeño genio no hacen sino aumentar nuestro estrés'.

Así empieza la sinopsis de 'Sin miedo a educar', de la americana Betsy Hart. La búsqueda de la perfección de los hijos, la constante preocupación por asegurarles el mayor bienestar, es uno de los principales problemas que afrontan las familias del siglo XXI. Me ha parecido un buen libro, muy interesante para familias, que va en la línea de otros como 'Hiperniños', 'El colapso de la autoridad', que ya comenté en otro artículo del blog.



En el libro, defiende ideas algunas de las cuales no están muy en boga, como la importancia de ser constantes, de hacer ver a los niños que no son el centro del universo, de bajarlos de pedestal, de saberles decir que no... Habla del engaño de la autoestima, de la importancia de educar el corazón; se plantea preguntas como ¿Quién decidió que los niños decidieran? que van totalmente contracorriente  de lo que se piensa hoy en día. Resumiré algunas de las ideas que me han parecido más interesantes, acompañándolas de comentarios personales:

1. La preocupante expansión de los 'niños salvajes', de niños que sin tener aparentemente trastornos de ningún tipo o sin venir de hogares desestructurados, tienen reacciones violentas y de auténticos salvajes. 
Y pone diversos ejemplos:
- El de un niña a la que, en 1º de primaria, se le pidió que guardara un juguete. ¿Cuál fue la respuesta? Ponerse a gritar. Al rogarle que se tranquilizara, volcó su pupitre  se escondió bajo la mesa de la profesora. Luego, gritando, salió de sus escondite y comenzó a arrojar libros a sus aterrorizados compañeros. 
- Niños que gritan: 'Cállate, puta', otros que muerden a su profesor
- Madres que le dicen a sus hijos que dejen de hacer algo y estos no les hacen caso ni a la quinta
- Niños que van a la consulta del médico en la cual hay una silla grande para adultos y otra pequeña para niños. Estos se sientan en la de adultos y, cuando sus padres les piden que se cambien, les gritan: '¡Cállate! Y los padres han de sentarse mansamente en la pequeña

Cada vez son más los niños hoscos, malhumorados, desagradables, distantes... que tratan a sus padres con desprecio, y esto se ve como algo normal, como una 'etapa'. Muchos padres, por miedo a perder la 'estima' de sus hijos, no se atreven a reconvenirlos, a educarlos... Y dejan de educar la parte más fundamental de la persona, el corazón. Cuando determinadas conductas se toleran, estas acaban haciendo daño al corazón.

2. Defiende la importancia de la constancia. Esta es la gran ausente en educación. Cambiar hábitos, llegar al corazón de la persona requiere tiempo, y muchas veces no se es capaz de esperar. Tendemos a medir nuestro éxito educativo por el comportamiento de los hijos, no por nuestra constancia. Eso puede llevar al desánimo y a rendirse porque no se ven resultados inmediatos.

En esta línea va también la idea de no evitar los conflictos. El conflicto es normal, y aunque cueste, hay que afrontarlo, ya que el rehuirlo puede acabar en que se les pasen cosas (hábitos, maneras de hacer...) que les puedan acabar haciendo daño en lo personal.



3. ¡No soy lo más importante! Cada vez le cuesta más a los niños darse cuenta de que no son lo más importante. Viven con más gente y, en los diversos ámbitos, este es un aprendizaje fundamental. Es importante ayudarles a valorar la familia, el vivir cosas en común, y que no siempre todo girará alrededor de ellos. Este es un aprendizaje fundamental del hogar que después continúa en la escuela. ¿Os habéis parado a pensar la de niños que, cuando están dos adultos hablando, no tienen ningún reparo en interrumpirlos? ¿Y como estos acostumbran a dejarlo todo para escucharlos?

Unido a esto va el no 'idolatrar a los hijos'. ¿Cuántas madres en la actualidad serían capaces de decir: "no, ahora no, cariño, mamá está ocupada" sin sentirse culpables? Esto es un problema. En lugar de decir estas frases, hay padres que compran vídeos sobre cómo criar a los hijos antes de concebir su bebé, con el objetivo de que cuando llegue sea seguro que es 'lo más importante'. 

Por contra, a los niños se les debería de enseñar desde bien pronto a ocuparse, entretenerse, tranquilizarse... por sí solos. Si no se les hace este regalo, se acaban convirtiendo en niños idolatrados que aprenden que ellos son los 'más importantes'. Aquí explica una divertida anécdota de unos padres que iban con una niña de 3 años que iba con un patito de juguete de los que andan con un palo. Los padres engatusaban a la niña para que entrara en el coche: "Cariño, ¿por qué no llevas el patito al coche?", "Venga cariño, vente por aquí con el patito"... a lo que la niña contestaba con un no rotundo. Estuvieron 20 minutos así. No se les ocurrió que podían cogerla en brazos, sentarla en el asiento de atrás con el cinturón e irse?

4. El autoengaño de la autoestima. De este capítulo me llamó la atención la pregunta: "¿Reforzar la autoestima de nuestros hijos es la tarea más importante de los padres?" Porque este es uno de los grandes mantras de la educación actual: "Es que tiene una autoestima baja", "Hay que potenciarle la autoestima... Este suele acabar en un elogio constante que acaba siendo autoreferencial.

En cambio, ¿qué hay de educar a los niños para que sean compasivos y aprecien a los demás? La 'otroestima' no tiene mucho predicamento social y es precisamente el fundamento de una vida sana. Y recoge el comentario de un profesor sobre lo que ve todos los días que, por su crudeza, me ha parecido oportuno recoger íntegro (p.118):

"El denominador común son niños que se aburren con facilidad, egocéntricos hasta un extremo que da miedo, que apenas respetan la excelencia o el esfuerzo que se requiere para alcanzarla, que esperan que se los distraiga siempre y que el mínimo esfuerzo que hagan sea reconocido inmediatamente. Reaccionan ante los malos resultados con rabia o indiferencia y casi nunca dicen nada que indique que creen que esforzarse más o más tiempo sea la solución al problema".

Aquí menciona el interesante trabajo de Carol Dweck. Los estudiantes que acaban teniendo éxito cuando se presentan dificultades no son aquellos a los que se les ha ido elogiando constantemente: 'Eres tan listo!', 'Eres fantástico'... sino aquellos que creen que las habilidades intelectuales pueden desarrollarse, a los que se les ha animado a esforzarse más y destacado el valor del esfuerzo.



5. El mal comportamiento y otros asuntos del corazón. Aquí critica uno de los dogmas que seguramente hayáis escuchado: 'Hay que criticar la conducta, no al niño', 'No lo culpe o acuse'... Como bien destaca, esto no tiene sentido. Una pediatra, una tal Dona D'Alessandra, aconseja que los padres no critiquen a sus hijos porque 'la crítica hace que se sientan mal'. Claro, esto es lo que se solía llamar ayudarles a formar la conciencia. Flaco favor se le hace a los hijos si, por miedo a que se sientan mal, no se les ayuda a valorar la maldad o bondad de las acciones. Crear una conciencia puede ser doloroso, pero conforma el corazón y lo vuelve más humano. En este sentido destaca la importancia de destacar a los hijos lo que hay en cada momento en su corazón, y si es digno o no de admiración: si son sensibles, generosos... pero también si están siendo desagradables, si se están dejando llevar por la rabia y el odio.

En la parte final del capítulo entra en un interesante debate, que es el de que, dado que los expertos se niegan a atribuir la mala conducta al corazón del niño, este ha de venir de un trastorno psiquiátrico. Y comenta, en concreto, el Transtorno oposicionista desafiante (TOD). Este, que esta cada día más presente, posiblemente tenga su origen en numerosos casos en una educación deficiente del corazón desde un momento bien temprano. En todos los transtornos hay un componente biológico y otro contextual; cada vez soy más de la opinión de, que en este caso, el estilo educativo familiar tiene un papel clave. Y acaba destacando a Edward T. Welch. Este destaca que algunos trastornos pueden tener una base biológica real y que, después de agotar las demás posibilidades (incluyendo problemas de conducta, morales, espirituales), la situación se puede atribuir a un trastorno neurológico que algunas veces mejorará a través del uso de medicación y otros tratamientos. Por contra, alerta contra los pares que buscan un tratamiento para no tener que resolver los problemas de su hijo.

6. ¿Cuándo se convirtió 'no' en una palabra tabú? Esta es otra de las grandes preguntas que se plantea. Parece como que haya miedo a decir que 'no', que se piense que esta palabra puede generar un trauma en el niño. De ahí todos los movimientos de psicología y educación positiva. ¿Por qué?

Y otra gran cuestión que plantea es el ¿Quién decidió que los niños decidieran? En los ambientes educativos es una frase de plena actualidad: 'El aprendizaje auténtico es aquel en el que los alumnos deciden libremente sus aprendizajes', 'Hay que darles opciones', 'En vez de un no hay que plantearles 2 opciones'... ¿Sí? Destacaría una frase que aparece en el texto: "Los niños no aprenden a tomar buenas decisiones tomándolas. Los niños aprenden cuando los demás las toman por ellos".

Los niños han de acostumbrarse a que elegir no es un 'derecho', es un 'privilegio, y han de ir aprendiendo poco a poco las consecuencias que tienen sus decisiones. Como hemos comentado para eso es fundamental que vean las decisiones que tomamos los adultos. Y ahí los años que son clave son los primeros. Si no aprenden de pequeños los límites y a manejar la libertad, cuando son  mayores es prácticamente imposible. Cuando el niño es pequeño, ha nacido con la libertad de ser niño, y sus padres han de tener claro que sus posibilidades de elegir y de autonomía son limitadas: no tiene ni capacidad, ni experiencia vital, ni madurez para decidir la mayor parte de veces por sí mismo. Esta es tarea de los padres. El niño aprenderá cuando se tomen decisiones acertadas por él y se le expliquen si es conveniente. Si se le permite elegir, lo considerará un privilegio y no un derecho. A medida que pase el tiempo, los padres agrandarán la 'pirámide de la libertad', y disminuirá el número de decisiones que toman por él. Una buena disciplina de pequeños permitirá que se mantenga el contacto y relación al llegar a la adolescencia.

Lo mismo pasa en el ámbito académico: ¿Han de ser los niños los que decidan lo que quieren aprender? ¿Tienen el criterio, madurez, experiencia vital... para decidirlo? ¿Es más auténtico que decidan ellos por dónde quieren ir? La mayoría no pone ninguna objeción a estudiar ciencias naturales, o matemáticas, o lengua. Para reflexionar...

En resumen, un libro con ideas muy interesantes. El corazón, y la importancia de educarlo y de llegar a él es uno de los temas recurrentes que se plantea en cada uno de los capítulos. Recomendable para padres y profesores.

lunes, 30 de abril de 2018

El valor del libro de texto


Desde hace tiempo quería escribir sobre el valor y la utilidad que tienen los libros de texto. Estos son un gran recurso que ayuda a los alumnos a situarse, a tener un marco claro de referencia y son de mucha utilidad para los profesores.

En primer lugar, la utilización de libros de texto permite trabajar en profundidad el currículum. Estos, al menos en el caso español, son mucho más completos que los currículums vagos que tenemos en los diversos niveles. En ellos trabajan expertos que concretan los contenidos genéricos que acostumbran a aparecer en los currículums competenciales. Sí, hay que desarrollar la competencia de expresión escrita, pero para ello es necesario aprender y dominar contenidos que no se concretan en nuestro currículum, como el dominio de la sintaxis, los diversos géneros literarios, el vocabulario, la ortografía... Lo mismo pasa con la lectura, con las matemáticas, con las ciencias naturales... Es en los libros de texto donde estos se concretan y donde se suele ofrecer abundante práctica, repaso, actividades de evaluación...

Luego, los libros de texto ahorran también trabajo al profesorado. Los maestros no somos creadores o editores de contenido. Hay personas que por sus habilidades serán capaces de desarrollar materiales de cierta calidad, pero la mayoría del profesorado no lo será. En la mayoría de ocasiones, los materiales creados por las editoriales superan a los hechos por el profesorado. El tener un buen material permite al profesor ajustarlo a las necesidades de su grupo, el incidir más o menos en un tema.

Están, en tercer lugar, los alumnos. A los alumnos les ayuda muchísimo saber que tienen un manual, un libro... que pueden consultar para repasar aquel contenido trabajado, para practicar más si ven que tienen alguna dificultad. Aún más, ¡a la mayoría de alumnos les encantan los libros de texto! Todavía recuerdo el trabajo con los manuales de geografía e historia en secundaria, el cómo pasaba páginas para ver qué aprenderíamos en las siguientes lecciones. A los niños les suele encantar completar un libro y empezar uno nuevo.
No solo eso, sino que para ellos el libro de texto es como un 'ancla', que les permite no perderse en el progreso de una asignatura. Es un referente material, que les ayuda a saber dónde están en cada momento y que les ayuda, también a nivel emocional (tanto para bien como para mal), para retener los conocimientos. Desde ese tema de ciencias sobre los animales que les apasiona, al tedioso estudio de las capas geológicas de la tierra.

¿Significa esto que los libros de texto han de ser el único recurso? No. Los profesores noveles seguramente se apoyarán más que aquellos que tengan más experiencia, pero estos se pueden combinar con otros recursos: vídeos, presentaciones, juegos, áudios... el buen profesor adaptará los contenidos y el programa del libro de texto a las características de su grupo y de sus alumnos, buscando maximizar el aprendizaje de todos ellos. Y quizás no hará falta utilizar libro de texto en todas las áreas: educación física, educación plástica... pueden ser algunas de las asignaturas en que no sea necesario y sea mejor una programación propia desarrollada por el equipo de profesores. 

Ahora bien, para valorar el libro de texto, hay que empezar por dar un valor el currículum, y reconocer la función académica de la escuela, de que existen una serie de aprendizajes culturales, científicos... que vale la pena que todos los alumnos sepan y conozcan. En este contexto, el libro de texto es un fantástico invento para organizarlos y secuenciarlos.  En cambio, si se parte de la idea de que cada alumno ha de elegir libremente sus aprendizajes (aquello que le interesa), difícilmente será valorado. La finalidad académica de la escuela es una de las grandes criticadas hoy en día.

No se suele decir en voz alta pero uno de los factores que ha definido el éxito de Finlandia y que ha permitido que siga en los primeros puestos de resultados educativos, ha sido el uso de libros de texto. En Finlandia se siguen de una forma rigurosa y constante que sorprendería aquí en España. Lo mismo pasa con los países asiáticos: China, Singapur, Corea... Son países con currículums claros y definidos en los que se investiga e invierte en el desarrollo de manuales de alta calidad que permitan el aprendizaje de todos los alumnos. ¿Y que tienen? Muchos libros de texto desde las primeras edades (como describe Lucy Crehan en su libro Cleverlands, uno de los siguientes que quiero leer). Quizás deberíamos de aprender de ellos...

sábado, 7 de abril de 2018

La persistencia de los mitos educativos



El otro día me llegó este post de Paul A. Kirschner y Mirjam Neelen. Después de leerlo, además de reírme un poco, concluí que no podía estar más de acuerdo. 

En él, hablan sobre los mitos educativos, y los comparan con los 'zombies' ya que, a su juicio, son aproximaciones a la enseñanza y el aprendizaje que siguen existiendo incluso después de que haya sido demostrado a lo largo del tiempo que no son ciertas. Estos, se convierten en 'enfoques e intervenciones educativas que se van moviendo a través del tiempo y del espacio, son capaces de influenciar el cómo enseñamos, no están basados en el pensamiento racional y se alimentan del aprendizaje humano' (consiguen que los alumnos aprendan menos). Y, especialmente... ¡Es casi imposible erradicarlos!

En este grupo podríamos incluir multitud de ideas algunas de las cuales tienen ya su antigüedad pero que cada cierto tiempo van apareciendo. Por ejemplo, el libro de Bruyckere, Kirschner y Hulshof 'Urban myths about learning and education' es una buena referencia. Podemos citar mitos como:

- Los estilos de aprendizaje (visual, kinestésico, auditivo...)

- La pirámide sobre la efectividad del aprendizaje

- El que, con toda la información en internet al alcance de un clic, el conocimiento ya no es importante

- El que se aprende mejor si descubres las cosas por ti mismo que si te las explican (el aprendizaje por descubrimiento)

- El aprendizaje basado en problemas como estrategia didáctica universal

- El paradigma de las inteligencias múltiples

- La parte izquierda del cerebro es analítica, la derecha es creativa

- El que los conocimientos ya no son importantes y sí lo son, en cambio, las habilidades

- Que la escuela mata la creatividad

- El que la escuela del futuro será una escuela sin asignaturas, aulas, en la que los alumnos decidirán libremente lo que quieren hacer...



Algunas de estas ideas son ya de inicios del siglo XX, de la época de John Dewey. Muchas de ellas han conseguido irse presentando una y otra vez ante la opinión pública con pequeños cambios de nombre, de términos... Y se han vuelto a imponer. Las ideas de la escuela progresista de John Dewey son en gran parte las mismas que guían la reforma educativa Sueca de los años 60, la 'renovación pedagógica' de finales de los 80, la LOGSE española, y las encontramos en muchas de las propuestas que se hacen hoy, en el año 2018.



Kirschner y Neelan citan una serie de causas que para ellos son las que hacen que sea tan difícil acabar con estos mitos:

1. En primer lugar, la función que juegan los mitos en la cultura y la sociedad, como elementos que expresan, dan vigor y codifican las creencias sociales.

2. La sobreabundancia de información. En nuestras sociedad modernas en las que hay en muchas ocasiones una saturación de información tendemos a dar más credibilidad a aquello que nos viene de diversas fuentes.

3. El efecto 'Photoshop'. Kirschner y Neelan lo definen como el hecho de que cualquier autodeclarado experto puede publicar cualquier cosa que quiera. Estos expertos (o charlatanes educativos o expertos charlatanes), convergen en nosotros desde todas las direcciones, a través de cualquier medio, desde todo nicho. Cuando leí esta definición, me puse a reír, porque hay semanas en las que literalmente te sientes así: un programa en La Sexta contra los deberes, el Ara o el País que claman contra los exámenes y las asignaturas, Tonucci cargando contra la parte académica de la escuela, que si Sugata Mitra, que si Eduard Vallory...

El repiqueteo es 'constante y sonante' y se hace difícil, al menos en nuestro país, poder aportar ideas diferentes al debate educativo porque, por ejemplo, en el ámbito político, por lo que se refiere a las ideas de fondo, todos los partidos se dejan llevar por estos mitos educativos. Y la investigación que se hace en alguna universidades no llega al ámbito escolar y del aula.



En este contexto, se hace necesario que aquellos que apuestan por una educación basada en las evidencias, por la práctica reflexiva... hagan pública su apuesta, y que cada vez sean más las voces que apuesten por una práctica educativa basada en la investigación, en la formación, en la experiencia y evitar que estos 'zombies educativos' revivan una y otra vez. Libros como el citado antes de Bruyckere, Kirschner y Hulshof, 'Seven myths about education' de Daisy Christodoulou... pueden ser un buen punto de inicio.

Cada vez hay más investigación, y en las última décadas ha habido ámbitos que han sido estudiados en profundidad: la psicología cognitiva, el cómo aprendemos, el aprendizaje de la lectura, la efectividad de las diversas estrategias didácticas... Están los metaanálisis de John Hattie, hay abundante bibliografía de sistemas educativos comparados. Sabemos cuál es la mejor forma de enseñar a leer y los principales componentes que tener en cuenta, sabemos de la eficacia de la instrucción directa, de la práctica repetida y espaciada, conocemos que el aprendizaje cooperativo con unas condiciones concretas de responsabilidad individual e interdependencia positiva funciona, se ha constatado la importancia de tener currículums claros y paso a paso, conocemos que la metacognición es importante, sabemos del papel fundamental de la memoria... Partamos de aquello que conocemos y difundámoslo.

Referencias:

1. Artículo de Paul A. Kirscher y Mirjam Neelan: 
2. Libros:
- Seven myths about education, de Daisy Christodoulou:
- Urban myts about learning and education, de Bruyckere et al.:

miércoles, 4 de abril de 2018

Lecciones finlandesas: una buena entrevista en El Confidencial al autor de 'Real finnish lessons'



Recomiendo la lectura de esta entrevista al autor del ensayo ‘Real finnish lessons’. Hará cosa de un año pude leer el ensayo y en él explica como los grandes resultados de Finlandia al inicio de las evaluaciones PISA se debieron a su tradición educativa, que se caracterizaba por un currículum claro, completo y exigente en el que se tenía muy claro qué tenían que saber los alumnos en cada año; por una cultura de alfabetización y de lectura muy elevadas; por la intervención temprana e intensiva ante posibles dificultades de aprendizaje del lenguaje, de la lectura, entre otras cosas.

Por contra, Finlandia ha empezado un lento declive desde que ha empezado a modificar su currículum en la línea de Suecia y de países como el nuestro: énfasis en las competencias y ‘soft skills’ (colaboración, pensamiento crítico...), implementación de perspectivas educativas basadas en el trabajo por proyectos o el aprendizaje por descubrimiento, descenso de la lectura...

No digo que las competencias o ‘soft skills’ (colaboración, creatividad, pensamiento crítico...) no sean importantes pero, paradójicamente, para su desarrollo lo mejor es un currículum exigente y basado en el conocimiento. Sin conocimiento no puedes ser creativo o pensar de forma crítica. Cuanto más vago es el currículum y lo que se trabaja en clase más difícil es desarrollar estas habilidades. En este artículo hablé sobre las tan manidas 'habilidades del siglo XXI'. Por su lado, el aprendizaje por proyectos puede tener su sitio, pero para determinadas edades y niveles de maestría y conocimiento, como por ejemplo en el caso de expertos que ya han recibido instrucción a fondo sobre un tema a los que se les pide que apliquen unos conocimientos, o para llevar a cabo un proyecto a final de curso basado en los aprendizajes realizados en las diversas áreas...

Me parece un error que tomemos los cambios que ha hecho Finlandia en los últimos años como referencia. Deberíamos de mirar más a los países asiáticos, a alguno de los bálticos o, sin ir más lejos, a Castilla y León. Y tomar nota de la abundante investigación sobre psicología cognitiva, enseñanza de la lectura... En muchos de estos se lleva a cabo mucha instrucción directa en matemáticas, en los elementos fundamentales de la lectura, los currículums y libros de texto son claros y están muy pautados. Y hacen más cosas, pero no pierden de vista lo fundamental.

¿Es un error optar por la vía finlandesa? El hacerlo de forma literal sin conocer la experiencia sueca, o los efectos de la escuela progresista de Dewey en los EE.UU. y en la Rusia de la primera mitad del siglo XX, sí. Y hay que saber mirar sin dejarse llevar por los cantos de sirena. Un dato, los tan denostados libros de texto en España, han sido siempre, y lo siguen siendo, un elemento fundamental en Finlandia, donde han solido ser de muy buena calidad y los maestros los han seguido de forma muy rigurosa. 


Y aquí una presentación en vídeo, en inglés también, del trabajo:

lunes, 2 de abril de 2018

3 libros sobre educación: 'Hiperniños', 'Elogio de las familias sensatamente imperfectas' y 'El Colapso de la autoridad'



Hace cosa de un año publiqué en este blog una entrada sobre el libro 'Hiperpaternidad', de Eva Millet. En ese libro, la autora desgranaba cómo es esa paternidad sobreprotectora que, desde hace unos años, llevan a cabo algunas familias que no ayuda a los hijos a madurar y los deja sin herramientas para el día a día. El libro me gustó, y me dio ideas para el día a día y el trato con las familias. La paternidad sobreprotectora, el cambio en los estilos de educación familiar, la progresiva pérdida de autoridad en las familias... me parecen que son temas educativos fundamentales que no podemos perder de vista y que tenemos que tener en cuenta. Durante los últimos meses he podido leer 3 libros diferentes que me parece que van en esta línea y que comentaré a continuación: 'Hiperniños', de Eva Millet; 'Elogio de las familias sensatamente imperfectas' de Gregorio Luri y 'El colapso de la autoridad', de Leonard Sax.



El primero de ellos es 'Hiperniños', de Eva Millet, un libro en el que la autora ahonda en los efectos y consecuencias que tiene en los hijos esa crianza sobreprotectora, hiperasistida, agobiante... en la que caen cada vez más padres por querer vivir una 'paternidad perfecta'. Esa 'paternidad perfecta' es imposible y los niños, en el fondo, lo que necesitan es unos padres que vivan menos estresados por los idiomas que hablará su hijo, por las extraescolares que hacen, por si tienen un problema u otro y que vivan una paternidad más relajada con la que atiendan y quieran a sus hijos. 

Así, a lo largo de los capítulos va desgranando los efectos que tiene este tipo de paternidad en primer lugar, en los hijos (niños miedosos, con baja tolerancia a la frustración, que no respetan los límites...),  en la escuela (alumnos a los que los padres les dan siempre la razón, padres que maniobran en las AMPA para imponer las preferencias de sus hijos...). Tiene un interesante capítulo en el que da voz a diversos profesores y acaba explicando diversas habilidades relacionadas con el carácter importantes en educación. Es un libro interesante porque al final de cada capítulo hay un breve resumen, a modo de conclusiones, en el que se recogen las ideas principales.

Me gustaría poner aquí un fragmento del libro en el que la autora cita a Gregorio Luri y que me ha dado que pensar. Es en el marco del comentario de un artículo de Berta González de Vega (a la que vale también la pena seguir) en el diario El Mundo:

De hecho, como apuntaba Gregorio Luri en el texto 'Ahora mismo en España les fomentamos la náusea en lugar del apetito'. Es decir, se enseña a los niños cuándo se tienen que sentir mal y a reivindicar este malestar ante determinadas conductas, pero no se les educa para pasar a la acción y detenerlas. Para reaccionar ante ellas.



Otro libro que va también en esta línea es el último de Gregorio Luri, 'Elogio de las familias sensatamente imperfectas', que insiste en esta idea: en una familia, quererse es siempre más importante que comprenderse, y el niño que crece sabiendo que puede ser querido a pesar de sus imperfecciones, aprenderá a ir limándolas para merecer el amor que recibe. 

En el libro, va desgranando los derechos que tiene todo hijo que forma parte de una 'familia normal y perfecta' (sensatamente imperfecta), entre los cuales destacaría:
- El derecho a distraerse pero no siempre de forma pasiva (con pantallas: TV, tabletas, móviles...) sino con otras cosas: jugar, saltar, correr, montar una cabaña...
- El derecho a disfrutar del silencio, que es algo que hemos perdido. El silencio que permite que te concentres, que leas un buen libro con calma, que pienses sobre algo.
- El derecho a escuchar de tanto en tanto la palabra 'no'.
- El derecho a aceptar que no pueden obtener siempre lo que desean. 
- El saber que se puede disponer de mucha información y ser un ignorante.
- El aprender a utilizar las palabras mágicas; 'por favor', 'gracias', 'perdón', 'confío'. 4 palabras mágicas que, en nuestra sociedad acomodada y de derechos hemos dejado de utilizar. Son la regla básica de la cordialidad.
- El derecho a navegar en alta mar: a que los padres no pierdan de vista que sus hijos están hechos para enfrentarse con éxito a los peligros del mar, no para estar en el puerto aunque sea el lugar más seguro.

Y cita muchos más. Un libro que vale la pena leer.



En último lugar, me gustaría destacar el libro de Leonard Sax 'El colapso de la autoridad'. Sax, desde su perspectiva americana y de médico que ve desfilar por su consulta a innumerables padres y familias, va en la misma línea. Denuncia la transferencia de la autoridad que se ha hecho de los padres a los hijos y al entorno social; la tendencia a que los niños y jóvenes den cada vez más importancia a los amigos, grupos de iguales, redes sociales, modas... y dejen de darla por contra a lo que ven en casa o se les enseña en la familia. 

Esto, como explica, tiene lugar en un contexto en el que los padres se encuentran terriblemente inseguros sobre cuál debe ser su papel. Por miedo a parecer dictadores, terminan abdicando de la autoridad para evitar los enfrentamientos, pero al hacerlo dejan a sus hijos sin referentes y reglas claras sobre lo que está bien o mal. Describe con ejemplos gráficos y reales cómo se concreta esto en el contexto americano (que cada vez es más parecido al de aquí) en diversos ámbitos: el crecimiento de la cultura de la falta de respeto (en casa y en el colegio), el incremento de la obesidad, la sobremedicación y el sobrediagnóstico (de TDAH, Transtornos Negativistas desafiantes...) en niños que lo que sufren realmente es una mala educación, el descenso académico y la fragilidad de las familias...

Del libro, me han gustado especialmente las soluciones que propone:
- Lo primero, enseñar a ser humildes a los hijos, a interesarse por los demás tanto como te interesas por ti mismo, a valorar las cosas, a escuchar de verdad, a compartir cosas... y el ámbito donde se puede aprender esto es en la familia.
- Lo segundo, disfrutar con ellos. Compartir cosas, hacerles valorar la familia y que la vean como lo primero. El ser capaces de jugar a la pelota, de hacer una excursión...
- Lo tercero, darles un sentido de la vida. Creo que no hace falta explicarlo más.
Todo esto en un contexto de recuperación por parte de los padres de esa autoridad bien entendida que es tan necesario que ejerzan. 

En resumen, son 3 libros que me ha parecido que van en la misma línea y cuya lectura recomiendo vivamente a padres, madres, profesores y cualquiera relacionado con el ámbito educativo.