martes, 7 de enero de 2020

Sobre la psicología cognitiva (VII): La práctica de recuerdo

Font: https://pxhere.com/en/photo/851216

He empezado a leerme el libro de Pooja K. Agarwal y Patrice M. Bain, 'Powerful Teaching', en el cual desgranan algunos de los principales principios de la psicología cognitiva. En este caso, explican los fundamentos tanto de la práctica de recuerdo como de la práctica distribuida e intercalada, además del uso del Feedback. Comparto aquí el enlace a la web de las autoras del libro.



Me he acabado la primera parte, que se centra en la práctica de recuerdo, y he ido tomando algunas notas que comparto en este post, que queda enmarcado en la serie sobre 'psicología cognitiva' y está relacionado con este post: http://unestelalalba.blogspot.com/2019/10/the-science-of-learning-77-studies-that.html, en el que se hablaba de la práctica de recuerdo como una de las estrategias más efectivas para el fomento de la memoria a largo plazo. La práctica de recuerdo es esa estrategia que consiste en recordar cosas aprendidas, que tenemos en la memoria. Ello ayuda a su consolidación en la memoria a largo plazo. En concreto, he resumido algunas estrategias para utilizar la práctica de recuerdo en el aula que comparten las dos autoras. El libro vale la pena y, como ya he comentado en otros posts del blog, el estudio de la psicología cognitiva y de sus principales principios aplicados a la educación, debería de forma parte de los planes de estudio de las facultades de magisterio. Un libro recomendable para cualquiera que se dedique a la enseñanza.



Estrategias para el trabajo de la práctica de recuerdo:

1. 'Brain Dump’ (recuerdo libre de conocimientos sobre un tema) 

Esta es una estrategia de práctica de recuerdo que consta de los siguientes pasos: 
  1. Se para la clase, la lección o la actividad. 
  2. Se pide a los alumnos que escriban todo lo que recuerden sobre un tema en concreto. 
  3. Se continúa la clase, lección o actividad 
Como se ve, es una estrategia simple que sirve para: 
  • Estimular el aprendizaje por parte de los alumnos de contenidos ya introducidos y de los que se trabajarán. 
  • Fomentar la organización de los conocimientos del alumnado. 
  • Desarrollar la capacidad del alumnado de hacer inferencias. 

Algunas ideas interesantes:

1ª. Es un tipo de actividad a la cual podemos dedicar el tiempo que se considere necesario: desde unos pocos minutos a media hora.

2ª. La investigación demuestra que, por ahora, el formato (a mano o en un ordenador; estructurados o no; usándose recordatorios o no) no afecta de forma significativa a los efectos positivos en la práctica de recuerdo. Lo que es importante es que los alumnos se centren en la práctica de recuerdo.

3ª. Hay que evitar utilizarlos como una parte sustancial de la nota (como examen o tarea evaluable). Pueden ser usados como parte de la evaluación formativa, pero es importante que los alumnos no los vean como una herramienta importante de calificación, de forma que puedan centrarse en la práctica de recuerdo.

¿Y qué hay que hacer después de hacer un ‘brain dump’? Simplemente, seguir con la clase. No hay que recoger papeles, poner notas o discutirlos en clase, más allá de felicitar a los alumnos por su implicación en la actividad. El hecho de que puedan escribir todo lo que saben sobre un tema, sin las limitaciones de unas preguntas, les generará una gran satisfacción.

Ofrecedles la oportunidad de que se ofrezcan feedback por parejas. Se les pide que se intercambie el ‘Brain dump’ con un compañero durante 1-2 minutos y que añadan algo que no haya ya escrito. Y se devuelve. Esto es feedback instantáneo.

Se puede utilizar la estructura ‘Think-pair-share’. Los alumnos llevan a cabo el primer paso de pensar de forma individual y escribir. A continuación lo comparten con su pareja: 
  • ¿Hay algo en común que los dos escribiéramos? 
  • ¿Hay algo que ninguno de los dos haya escrito? 
  • ¿Hemos escrito alguno de los dos una información incorrecta? 
  • ¿Por qué piensas que has recordado lo que has escrito? 
Después de varias veces de haber utilizado la estrategia, podemos pedir a los alumnos que le pongan un nombre a la estrategia: 
  • Recuerdo libre 
  • Práctica de memoria 
  • Recuerdo total 
  • Para y escribe 
  • Explícamelo todo 
  • … 
2. Una estrategia rápida para el inicio, la mitad o el final de la clase: ‘Two things’ (dos cosas) 

En cualquier momento de la clase, pedimos a los alumnos que escriban dos cosas sobre un tema concreto. Por ejemplo: 
  • ¿Qué dos cosas has aprendido hoy? 
  • ¿Qué dos cosas aprendiste la semana pasada? (o el mes pasado) 
  • ¿Con qué dos cosas te quedas de esta unidad? 
  • ¿De qué dos cosas te gustaría más aprender? 
  • ¿Puedes escribir dos ejemplos de tu vida diaria relacionados con la clase de hoy? 

Una vez hecho esto, ¿qué? Se sigue con la clase. Debería de durar 1-2 minutos.

Importante: puede que después de hacer esta actividad los alumnos nos miren con cara de extrañeza y nos quieran enseñar el papel, entregarlo… y no entiendan por qué seguimos la clase. Es el momento para parar y explicarles que es una estrategia de aprendizaje, no de evaluación. Usando esta estrategia toman notas que podrán usar más adelante para estudiar, par pensar en una discusión

3. Notas de recuerdo: un giro en la toma de notas 

La toma de notas podemos convertirla también en práctica de recuerdo. Estos son los pasos: 
  1. Da tu clase como siempre. Los alumnos escuchan y participan, pero no pueden tomar notas (todavía).
  2. Para la clase. Los alumnos apuntan los temas e ideas importantes que ven que será importante estudiar. 
  3. Da a los alumnos feedback de qué es lo importante o facilita que puedan compartir lo que escribieron. 
  4. Continúa con la clase. 
Esta estrategia puede usarse también con un libro o libro de texto para estudiar. Los pasos son:
  1. Los alumnos leen el libro / libro de texto. 
  2. De tanto en tanto cierran su libro. 
  3. Los alumnos toman notas de lo recuerdan 
  4. Abren el libro. Voilà! Práctica de recuerdo para estudiar. 
Importante: para que puedan utilizar esta estrategia en casa para estudiar, hay que haberla trabajado con ellos antes en clase. Este ejercicio puede hacerlo en pequeñas cartulinas para estudiar o en el ordenador, con lo que les servirá como organización para estudiar.

4. Guías de recuerdo 

Esta estrategia requiere algo más de trabajo. Consiste en resumir todas las lecciones que tienen que estudiar los alumnos de dos posibles formas: 
  • Textos que tengan huecos/espacios que rellenar (unos 15 por texto). 
  • Preguntas y respuestas cortas que los alumnos tengan que completar. 
El proceso de trabajo es el siguiente: 
  1. Se lee en voz alta el texto original, trabajando el vocabulario que sea necesario, etc. 
  2. Durante la lectura no pueden coger el lápiz. 
  3. Al cabo de unos párrafos se les pide que cierren el libro y rellenen la guía de recuerdo, contestando las preguntas o rellenando los huecos. Han de intentar no mirar el texto si no recuerdan algo. Pueden hacerlo, pero al cabo de un tiempo pocos lo hacen. Después de esto, se comparte y se corrigen las respuestas. 
  4. Se sigue con la clase. 
Es una gran herramienta para ayudar a los alumnos a buscar información.

5. Mini-quizzes 

Esta estrategia tiene los siguientes pasos: 

  1. Se toma cualquier tema trabajado antes o preguntas de las guías de recuerdo. 
  2. Se leen en voz alta y los alumnos las contestan en un papel. 
  3. Al acabarlas, las guardamos en una cesta para próximas clases y las corregimos de forma inmediata. 
  4. En las siguientes clases se vuelven a preguntar. 

Es una estrategia que sirve a los alumnos para pensar, recordar y que así vean dónde tienen que mejorar.

Algunas ideas importantes:

Las estrategias de práctica de recuerdo son una gran herramienta para el inicio de la clase, para que sean puntuales. El rato de escritura que posibilitan es muy útil para el profesor y sirve también de transición al alumnado para pasar del bullicio del patio a la tranquilidad del aula. 

Además, tener un tiempo de escritura en el aula es muy valioso. Esta estrategia está relacionada con la estrategia ‘Todo el mundo escribe’ de Doug Lemov. Todos tienen así tiempo de pensar y reflexionar a su ritmo y estarán preparados para participar mejor en discusiones posteriores. 

Son de gran utilidad también como ‘tickets de entrada’ o ‘tickets de salida’, que incluyan contenidos aprendidos en clases previas o que introduciremos (como activación de conocimientos previos). 

La pregunta puede ser simplemente una afirmación o una pregunta corta escrita en la pizarra, creada sobre la marcha. Muchos alumnos serán puntuales solo para hacer la actividad. 

Podemos utilizar desde pizarras Velleda a algunas de las diversas herramientas tecnológicas que permiten contestar preguntas, hacer quizzes y compartirlos, dependiendo del grado de complejidad que busquemos. 

Podemos utilizar estas actividades para trabajar el aprendizaje de vocabulario, datos, hechos… pero también de conceptos más complejos. 

Hay 3 tipos de preguntas para la práctica de recuerdo que podremos utilizar: 
  1. Preguntas de elección múltiple: requieren pensarlas bien, prepararlas, pensar distractores. Para este tipo de preguntas se pueden usar herramientas tecnológicas (kahoots, Google Forms…) 
  2. Preguntas cortas que se contesten en una frase: se suelen utilizar para los tickets de entrada, de salida 
  3. Actividades de recuerdo libre. 
Si lo trabajamos antes, los alumnos pueden crear sus propias preguntas. 

La investigación, por ahora, demuestra que la práctica de recuerdo que beneficia más al aprendizaje a largo plazo es la que se hace después de clase, mientras que la que se hace antes ayuda a la memoria a corto plazo. ¿Lo mejor? Usar ambas.

martes, 24 de diciembre de 2019

'Echando el freno a la innovación' (Pumping the Brakes on Innovation): post de Blake Harvard sobre la innovación

Hace unos días, Blake Harvard en su fantástico blog 'The Effortful Educador' publicó este fantástico post sobre la innovación y los riesgos que conlleva el sentido en que se la está orientando. He querido traducirlo porque los riesgos que destaca son plenamente actuales en nuestro contexto (tanto en España como en Cataluña). Si todavía no lo seguís, podéis subscribiros a su blog o bien a su perfil de Twitter: https://twitter.com/effortfuleduktr?s=20

Photo by stem.T4L on Unsplash

'Echando el freno a la innovación' (Pumping the Brakes on Innovation)

La palabra 'Innovación' se ha vuelto omnipresente en el mundo educativo. Todo el mundo busca técnicas didácticas que sean innovadoras, el uso de alguna app o herramienta tecnológica que permita innovar en el proceso de enseñanza-aprendizaje. No sé lo que pensarás, pero, en base a lo que he visto últimamente en 'innovación', estoy francamente preocupado. Cada vez que oigo hablar a alguien sobre el futuro de las aulas y de a dónde se dirige la educación, raramente se menciona el aprendizaje actual y real de los alumnos. Sin embargo, sí que hay mucha discusión sobre que el aula parecerá y se verá de forma diferente, sobre el cómo los estudiantes interaccionarán con el material que haya de ser aprendido, sobre las habilidades que se necesitarán en el futuro, sobre un nuevo dispositivo o herramienta tecnológica que innovará el aprendizaje, etc. Pero prácticamente no se habla, o directamente no se menciona, de cómo estos 'cambios innovadores' mejorarán el aprendizaje de los alumnos. Y si estos cambios innovadores no mejoran el aprendizaje, ¿por qué estamos perdiendo nuestro precioso tiempo en el desarrollo profesional que ha de llevarnos a implementarlos? ¿Por qué están las escuelas e instituciones públicas gastando grandes cantidades en tecnología innovadoras o en conferenciantes innovadores que dan lecciones magistrales (a cambio de una buena cantidad de dinero) de una hora sobre lo mala que es la clase magistral para el aprendizaje (gracias por venir a mi charla TED)?

La educación en su conjunto ha iniciado una carrera por ser innovadora... y no estoy seguro del porqué. Hoy por hoy, nuestros sistemas educativos no son perfectos. Necesitan mejoras. Pero si lo que se ve actualmente es lo que ha de ser la innovación en educación, no estamos haciendo ninguna mejora. Las clases pueden parecer mucho más guays, puede parecer que los estudiantes estén más 'involucrados' con la última tecnología, pero si no está teniendo lugar más aprendizaje, hemos tirado nuestro tiempo y dinero y hemos fallado realmente a nuestros alumnos.

La innovación real no es superficial. La innovación real impacta de forma positiva en el aprendizaje de los alumnos; en el cómo piensan, en el cómo recuerdan, en el cómo relacionan, en el cómo aplican. ¿Puede esto hacerse con la nueva tecnología? Por supuesto. ¿Ha de implicar esto el uso del último dispositivo? En absoluto. El aprendizaje sin el uso de la tecnología en el aula está bien. El uso de la tecnología en el aula sin aprendizaje es una mala práctica educativa. Esta idea de que, para que el aula sea innovadora, tiene que haber algún gran gasto o algún tipo de nuevo truco para aprender es, desafortunadamente, preponderante. Recibí hace poco un mensaje de un amigo que afirmaba que los profesores que tiene alrededor no son atraídos las estrategias que impactan realmente en el aprendizaje, como la práctica de recuerdo o la práctica espaciada. Prefieren algo nuevo; algo innovador. Tristemente, temo, este es un sentimiento que muchos comparten. Si no brilla o reluce, es antiguo e inefectivo.

Es una pena.

Tenemos que cambiar lo que se quiere significar con la palabra 'innovación'. Si no lleva a un mejor aprendizaje, no es innovador. Si no hace la enseñanza más efectiva, no es innovador. Si no hace tu ambiente de aula más eficiente, tampoco es innovador. Si estás en un curso de formación o hablando con alguien que defiende que tiene una forma innovadora de enseñar, pregúntale cómo este dispositivo / estrategia mejorará el aprendizaje en el aula. Si no pueden contestar tu pregunta, no te dejes convencer o compres esa autodenominaba innovación. Y, en realidad, no es una innovación, es una charla promocional.

*Este post no está dirigido a ninguna persona o grupo de personas. Es más una observación general / preocupación

Fuentes:
- Blog de Blake Harvard, 'The Effortful Educator': https://theeffortfuleducator.com/

domingo, 22 de diciembre de 2019

Informe PISA 2018 (1): Un pequeño apunte sobre los resultados generales



Hace un par de semanas, se publicaron los resultados del informe PISA de 2018. Con PISA no podemos establecer relaciones de causa - efecto, y menos con pruebas que se aplican en países con sistemas educativos tan diferentes, pero a partir de los resultados se pueden observar tendencias significativas que vale la pena comentar.

Un primer aspecto que me gustaría destacar es que sigue el progresivo descenso de Finlandia en los diversos ámbitos que son evaluados: lectura, ciencias y matemáticas; es un país que se puede concluir que su tendencia es a la baja. Como hemos destacado en el blog en otras ocasiones, sus mejores resultados coincidieron con el principio del milenio, cuando hasta entonces el sistema había tenido una estructura y unas prácticas bastante tradicionales. Fue entonces, cuando a todos los países les dio por visitar Finlandia, que el país finés empezó a hacer cambios: reducción del peso de las asignaturas tradicionales en el currículum, opción por planteamientos que priorizasen el pensamiento crítico, dar más poder de decisión al alumno y medidas como el 'Aprendizaje basado en fenómenos'. Sus resultados siguen sin ser malos (porque entre otras cosas priorizan que los alumnos aprendan a leer en los primeros años, y llevan a cabo intervenciones individuales o en pequeño grupo con aquellos que presentan dificultades), pero como se ve, no mejoran y van a la baja.

Otro país interesante es el Reino Unido. ¿Por qué? Porque cada una de las naciones que lo conforman tiene sus propias políticas educativas. Mientras que Inglaterra tiende al alza, Escocia, que optó por un currículum en la línea del Finlandés (más por competencias, con menos peso del currículum, que priorizara las 'soft-skills': pensamiento crítico, colaboración)... no mejora o tiende a la baja.

Los países asiáticos siguen en los primeros puestos. Claramente, la cultura de trabajo, de esfuerzo y exigencia que tienen esos sistemas se encuentra cada vez menos en los países occidentales. Entre ellos, podríamos destacar Corea del Sur, la India, las 'ciudades-estado' chinas, Singapur. Y no podemos descuidar países como Bangladesh, Malaysia, Irán... Debería de empezarnos a preocupar el lento 'declinar' cultural europeo.

Entre los europeos, además del caso de Reino Unido, podríamos destacar los buenos resultados de Estonia, que ha quedado entre los primeros puestos, y de Polonia. Una cosa que se empieza a ver también en estos informes a gran escala, es que, paradójicamente, posiblemente la mejor forma de hacer que los alumnos desarrollen las 'competencias del siglo XXI' no sea el centrarse en ellas, con un currículum 'competencial', por proyectos, en el que se difuminen las asignaturas para centrarse en el trabajo del pensamiento crítico, la colaboración o la resolución de problemas. Porque la mejor forma para aprender a pensar críticamente sobre la historia o las ciencias, o de resolver problemas relacionados con estas es, precisamente, saber mucho sobre ellas. ¿Para cuándo empezaremos a volver, al menos en Europa y en España, a un currículum ordenado, completo, bien secuenciado?

Quiero ahora, con tiempo, mirarme a fondo el informe PISA y dejaré para otro post el comentario de los resultados publicados sobre España.

domingo, 8 de diciembre de 2019

researchED Rome (2): 'How to be a great teacher', Katharine Birbalsingh

Fuente: https://oecdedutoday.com/working-hard-and-being-kind/

'How to be a great teacher', Katharine Birbalsingh

La sesión de Katharine Birbalsingh en el researchED fue muy interesante. Katharine Birbalsingh, la directora de Michaela Community School, es una persona que transmite convencimiento y que cree y practica aquello que dice. Su conferencia estuvo orientada a explicar a grandes rasgos los principales elementos que conforman la filosofía de Michaela.

Empezó destacando que, para cambiar el mundo, hay que ir contracorriente, y son 3 los elementos claves: conocimiento, motivación y éxito. Aquí remarcó que no son los niños los que han de liderar el aprendizaje, sino que tenemos que serlo nosotros, los profesores. Si queremos que sean pensadores críticos es necesario que les demos el conocimiento sobre el cual pensar primero. Cuando esto es realidad, son capaces de cosas increíbles, pero es necesario que nos demos cuenta de la importancia de lo básico para en base a ello poder construir. A partir de aquí, fue desarrollando los diversos puntos:

1. Cree en lo que dices y di lo que piensas. La consistencia es fundamental, y esta la perciben los alumnos y el resto de profesores. Si decimos cosas en las que no creemos, el profesorado y los alumnos son conscientes. Ser consistentes es difícil, pero es fundamental en toda entidad educativa.

2. Acabar siempre lo que se empieza.

3. Muestra que los quieres y que valoras las relaciones. Las relaciones, por supuesto, son fundamentales. Y en Michaela es así. Altas expectativas y una disciplina exigente no están reñidos con el respeto necesario que hay que mostrar a los alumnos.

4. No te creas todo lo que oyes sobre Michaela. A veces hay que revisar y corregir algunos libros. Los organizadores de conocimiento no son LA solución. Aquí destacó que no hay 'soluciones mágicas'. Los organizadores de conocimiento (que usan mucho en Michaela) pueden ser útiles, pero con ellos solos no se solucionará todo. Hay muchos más elementos que tener en cuenta. Destacó el valor de combinar el aprendizaje de las cosas de memoria con el pensamiento crítico.

5. Saber prescindir de lo que no hace falta e ignorar aquello que no tiene valor.

6. El aprendizaje ha de ser el objetivo en el colegio. La felicidad es una consecuencia del aprendizaje (qué importante es no alterar el orden de estos 2 factores, como tendemos a hacer en España).

7. Rousseau estaba equivocado: tenemos que 'meter cosas en sus cabezas' (conseguir que aprendan cosas haciendo que pasen a estar en su memoria a largo plazo).

8. Hay que cuidar el ritmo y las preguntas que hacemos en las clases (pace and questioning).

9. Cree en la alabanza y el castigo cuando sean necesarios. SÉ CONSISTENTE. La mejor forma de mejorar la autoestima no es con lecciones de autoestima; es ayudando a los alumnos a aprender más. ¿Si alguien se equivoca? Quizás tendrá un negativo o un aviso. Y hay que ser consistente con lo que les digamos.

10. Pide deberes al 100% de los alumnos. ¿Alguien faltó? Tiene que estar claro qué pasa cuando no se hacen. SÉ CONSISTENTE.

11. Valora cada minuto de clase: hay que empezar desde el minuto 0. Sé consistente. Han de acostumbrarse a trabajar duro desde el principio y creer en el profesor. Tienen que estar constantemente trabajando. 

12. Comparte las buenas prácticas y daros soporte mutuamente. El deber de los directivos es hacer aquello que sabemos que es bueno para el aprendizaje.

13. Restringe la tecnología. Prohíbe los teléfonos móviles.

14. La voz del alumno vs la autoridad. ¿Quién lidera el aula? La opinión del alumno no es siempre lo más importante.

15. Sé valiente. Es normal que quizás no caigas bien a algún alumno en algún momento; no podemos pretender agradar a todos.

A continuación explicó los elementos claves del Ethos en Michaela:

- Responsabilidad personal: somos dueños de nuestro destino.
- No podemos fallar a los alumnos. Es nuestro deber y obligación.
- Sé estoico también cuando es difícil.
- Tenemos que estar en la cima de la pirámide (del esfuerzo y el trabajo duro).
- Ser agradecido al trabajo duro.
- No hay problema con los errores, sé valiente.
- Trabaja duro, sé amable

Y acabó destacando la importancia de cuidar las relaciones: teniendo rutinas claras, felicitando al que trabaja duro, aplicando consecuencias al que no y teniendo presente esos pequeños detalles con los alumnos que todo buen profesor cuida (un saludo, una felicitación, acordarse de algún detalle personal...), en la línea de lo que comentó Tom Bennet. Una charla muy interesante.

viernes, 6 de diciembre de 2019

researchED Rome (1): 'Better behaviour', Tom Bennet

Fuente: https://thepsychologist.bps.org.uk/volume-29/january-2016/behaviour-schools

A finales del mes de octubre tuve la suerte de poder asistir al researchED Rome. Era la primera vez que asistía, y la verdad es que valió la pena. Estar en unas jornadas de formación con profesores y profesionales de la educación con los que compartes un mismo lenguaje (educación basada en evidencias, importancia del currículum y de que este sea rico, valoración de la instrucción explícita, reconocimiento de la importancia de la cultura escolar...) es algo que en España es difícil.

Puede asistir a diversas sesiones muy interesantes; de entre ellas, me gustaría destacar las que hicieron Tom Bennet (Better behaviour) y Katharine Birbalsingh (How to be a great teacher), de las cuales recogeré las principales ideas en dos posts.

Better behavior (Tom Bennet): sobre la importancia de la cultura escolar

Tom Bennet empezó destacando la importancia que tiene crear una "cultura" escolar, académica, en la que se valore el hecho de que al colegio se va a aprender. Sin embargo, existen diversos problemas que hacen esto bastante difícil:
1. La formación inicial del profesorado, que solo trata el tema del comportamiento y la disciplina del alumnado de forma tangencial (en Cataluña puedo decir que, directamente, no se trata en la formación inicial de profesores).
2. La falta de formación por parte de los equipos directivos para apoyar al profesorado en este tema.
3. Una presencia importante de problemas de disciplina, de comportamiento, de autocontrol en el sistema escolar, fruto de la falta de coherencia tanto del sistema en sí como del contexto social.
4. La visión histórica del comportamiento y la disciplina como un resultado de la pedagogía (el famoso "si se portan mal, es porque no los motivas; ya verás como si trabajas por proyectos o en grupos, se portarán mejor".

Todo esto lleva a una serie de 'grandes mitos sobre el comportamiento':
- Si te preparas una clase como debieras hacerlo, los alumnos se comportarán y querrán aprender (cosa que, evidentemente, no es así).
- El buen comportamiento tiene que ver fundamentalmente con las relaciones.
- Es importante que le gustes a los niños.
- Las sanciones no cambian el comportamiento (Esto no es cierto! Por supuesto que hay que hacer más, pero tienen que existir!)
- Algunos profesores tienen una 'habilidad innata'.
- Todo comportamiento es comunicación (no, a veces es simplemente la muestra de una mala educación y de no ser capaz de reprimir los propios impulsos).
- Toda falta de disciplina es el resultado de una necesidad no satisfecha.

Fruto de todo esto, son muchos los profesores que solo reaccionan al mal comportamiento y se olvidan de la importancia de ser productivos, y de "enseñar a comportarse correctamente". Por contra, los profesores más efectivos enseñan a los alumnos el cómo comportarse; no podemos esperar que los alumnos se comporten bien de forma natural. Es un deber de la escuela enseñar la disciplina. ¿Significa esto que no hay que tener sistemas reactivos, de sanción? No, tienen que existir, pero siempre como complemento a la enseñanza activa y directa de la disciplina.

Esto nos lleva a destacar la importancia que tiene la cultura del aula:
- ¿Qué es una cultura? Son una serie de creencias y valores compartidos.
- La disciplina ha de formar parte de esta cultura; ha de ser su realización concreta en el día a día del profesor y los alumnos.
- Los profesores y equipos directivos tienen que priorizar qué cultura quieren.
- Las culturas efectivas requieren de una constante actualización y trabajo.

¿Y cómo podemos conseguir esto?

1. Hemos de ser consciente del poder y de la importancia que tienen las normas sociales. Nos miramos los unos a los otros buscando pistas sobre la forma de comportarnos constantemente; queremos ser parte del grupo, esto es algo que forma parte de la condición humana. De ahí, la importancia que tiene ENSEÑAR en qué consisten el buen comportamiento y la disciplina: ¿Qué significa estar atento? Seguramente, mirar a la persona que habla, no estar mirando el móvil o jugando con un lápiz... ¿Cómo se trabaja en silencio? Leyendo el libro o el manual, con un lápiz con el que se marcan las cosas...

2. Las rutinas. Son los 'ladrillos' de la cultura. Tenemos que dejar claro qué esperamos de los alumnos. Una rutina es un comportamiento que queremos que se automatice. Algunas rutinas muy importantes para el día a día son:
- Las transiciones: cómo se gestiona el espacio entre clase y clase, el cómo van los alumnos de un espacio al otro.
- El cómo se empiezan y acaban las clases.
- Las asambleas, la puntualidad...

3. La importancia del feedback, de que los alumnos sean conscientes de cómo van: informándoles, animándoles, enseñándoles, recordándoles o haciéndoles ver que se han equivocado y ello tiene una consecuencia. 

4. Y por supuesto con sanciones, que serán puntuales y han de ser sobretodo consistentes (es decir, que tengan coherencia interna en el marco de la escuela) y no especialmente punitivas. ¿Premios? La investigación demuestra que funcionan mejor cuando son algo inconsistentes. Los planteamientos conductistas tienden a no funcionar.

Aunque no sea la conferencia que hizo en Roma, os adjunto un vídeo de una de temática similar que impartió en Holanda y que recoge algunas de las ideas: