sábado, 27 de agosto de 2016

El valor del conocimiento: una clase de 2º de primaria muy interesante



Durante estos días he podido leerme este artículo de la web 'Knowledge matters': el conocimiento importa.


En él se describe el trabajo en una clase de 2º de primaria que trabaja con el currículum 'Core Knowledge'. Es un artículo que está en inglés tremendamente interesante. No hay nada que implique e interese más a los niños y niñas de cualquier edad que las historias y conocimientos bien explicados y completos: historia, geografía, ciencias, cuentos...

Qué contraste con los currículums hacia los cuales se tiende en Europa, que acostumbran a centrarse cada vez más de forma exclusiva en los aspectos formales como las competencias e incluyen contenidos cada vez más vagos...

En la clase que se describe en el artículo por supuesto que se trabajan competencias de las que se acostumbran a llamar 'de orden superior': el pensamiento crítico, el trabajo cooperativo... Pero, ¿partiendo de dónde? De un currículum rico, trabajo y muy interesante.





Es muy interesante este párrafo:

The read-aloud portion of Mrs. Hayes’ lesson is critical for that. Research shows that students, especially in the early years, are able to access much more complex ideas through listening than reading. So when Abril listens to that story on Grant, she’s processing more complex syntax, vocabulary, and ideas than she would get from a text she’s currently able to read independently. And listening comprehension supports reading comprehension—so if students don’t get exposure to challenging texts read aloud to them, it’s harder for them to move ahead with their reading.


Este es un aspecto fundamental. Durante la etapa de adquisición de la lectura, no podemos olvidar que es clave el trabajo del lenguaje oral para que los niños adquieran vocabulario, sintaxis más compleja... ¿Cuántos de nosotros leemos historias a nuestros alumnos de 2º o de 3º de primaria? Me parece que este es un aspecto que acostumbramos a olvidar. Es muy bueno leerles libros, textos... que quizás están por encima de su nivel lector pero no de su nivel de comprensión oral. Porque no podemos olvidar que enseñar y aprender sobre el mundo es enseñar y aprender lectura. La mayoría de problemas en educación son problemas de lectura.

¡No dejéis de leer el artículo!

martes, 2 de agosto de 2016

Tradición y progreso en educación (IV): La instrucción directa



El término ‘instrucción directa’ es uno de los grandes ausentes de nuestras facultades de educación y escuelas, tanto catalanas como españolas. Si les preguntásemos a la mayoría de maestros y profesores de educación primaria o secundaria o a los chicos y chicas que se están formando en la universidad, muchos serían incapaces de acertar a explicar qué es. Y aquí cabe hacerse una pregunta: ¿por qué?

En España, el debate a nivel pedagógico, tanto por lo que se refiere a las ideas de fondo como a los métodos y medios de trabajo es muy limitado. Desde hace tiempo, se ha reducido el debate a dos bandos: por un lado, una pretendida ‘escuela tradicional’, basada en la clase magistral, en niños atados a sus pupitres, obligados a escuchar a sus profesores durante horas a los cuales se les pide simplemente que memorizen como loros sin entender lo que leen para ‘vomitar contenidos en un examen’. Esta se dice que es la forma de trabajar mayoritaria, representada por unos pretendidos profesores que solo están interesados en transmitir contenidos y memorizar, sin tener en cuenta a los niños. La descripción que he hecho ahora, aunque parezca de broma, no es tan extraña: basta ir cogiendo frases de los titulares de diversos de los gurús que de tanto en tanto aparecen por los medios (Schank, Boris Mir, Richard Gerver, Robinson…).

En el otro lado, estaría el bando de la ‘nueva educación’. Escuela y profesores innovadores, mentes preclaras, que ponen al niño en el centro del aprendizaje. La memorización queda desterrada por la comprensión. Desaparecen los pupitres, las aulas… Y los niños deciden de forma autónoma su propio aprendizaje, guiados por unos maestros que por fin han dejado de lado su rol transmisor para convertirse en acompañantes. Los mismo gurús que he comentado antes acostumbran a transmitir ideas como estas, que también parecen en muchas ocasiones de broma.

En un contexto como el que describo, es muy difícil que se pueda establecer un diálogo fructífero, serio, que busque realmente la mejora educativa. En el último artículo hablé de las visiones del constructivismo. Expliqué que hay una, la última, que identifica el 'aprendizaje auténtico’ con el aprendizaje por descubrimiento, que ve como la metodología más ‘pura’ para el aprendizaje. Como comenté, citando a Hirsch:

'Esta inferencia errónea se basa en la suposición de que otras formas de aprendizaje suponen una mera “transmisión” y “recepción” en lugar de la construcción activa de conocimiento. Pero todos los tipos de aprendizaje significativos, inducidos por todos y cada uno de los métodos, conllevan esa construcción activa.'

Y es aquí en donde entra en juego el término 'instrucción directa’. El de instrucción directa es un término que se refiere al enfoque con el cual afrontamos la transmisión de contenidos y el aprendizaje. La instrucción directa asigna un papel central al maestro en la explicación, modelización y el ofrecimiento de oportunidades de práctica a los alumnos con feedback. Sus objetivos son la comprensión, la lógica que hay detrás de las habilidades. Se busca conseguir el dominio de estas para que puedan ser posteriormente usadas con menos esfuerzo. En este modelo es clave el papel del profesor, que plantea de forma clara los contenidos a aprender y elige las actividades y estrategias más adecuadas para cada situación (en función de la materia, de los alumnos, de su edad…).

Por ejemplo, la evidencia científica y los principales estudios, plantean que el mejor método para el aprendizaje de la lectura es el sintético, que se basa en el dominio de la fonología y de la relación letra-sonido, combinado, eso sí, con cierto trabajo global. El método sintético de aprendizaje de la lectura es un método de instrucción directa.

De esta forma, comenta Mar Ferro en su blog ’Si tú supieras…’, que recomiendo seguir:

'En el otro extremo, los enfoques de enseñanza guiada o directa defienden que hay que dar a los estudiantes explicaciones completas de los contenidos y procedimientos que se desea que aprendan, clarificar antes y después de cada sesión el contenido a tratar, promover la práctica repetida y modelada, y aportar ejemplos de problemas resueltos que guíen el aprendizaje. Los partidarios de este enfoque sostienen que no hay que dejar que los alumnos descubran los procedimientos por ellos mismos (Mayer, 2004; Sweller y cols., 2007). A modo de ejemplo, el enfoque guiado se suele emplear en la enseñanza de las matemáticas o de las lenguas  (DfEE, 1999).'

Como vemos, es un enfoque que no tiene nada que ver con la caricatura de la ‘clase tradicional' que hemos comentado arriba, sino con el enfoque que tomamos para el aprendizaje. Uno de los aspectos que comenta Mar Ferrero en su artículo es que el buen docente, si se basa en la investigación científica y en los métodos que dan mejores resultados, tendrá en cuenta este hecho, y alternará y usará la instrucción directa y el aprendizaje por descubrimiento en función de la materia de estudio, de la edad de los alumnos, del tiempo y las características previas de los alumnos...

Es una pena que en España no se hable prácticamente de instrucción directa. Bibliografía, investigación, métodos que recojan sus principios… Son  escasos en nuestro país. Mientras tanto, en países como los EE.UU. hay abundante bibliografía, que han trabajado autores como Barak Rosenshine, John Anderson, Lynn Reder, Siegfried Engelmann. Comparto diversos enlaces al respecto:

En este post Mar Ferrero traduce y resume este otro artículo de Barak Rosenshine:

En estas dos entradas de su blog, Gregorio Luri habla sobre el aprendizaje por descubrimiento y la instrucción directa.

3) Comparación entre la instrucción directa y el aprendizaje por descubrimiento:

4) Instituto para la instrucción directa en los EE.UU.:

Dentro de la instrucción directa hay diversas corrientes, como se puede leer en el siguiente enlace:  


Los métodos de instrucción directa, bien llevados por el docente, son dinámicos, activos, e interesan e involucran profundamente a los alumnos. Quiero algunos ejemplos de buenas dinámicas de la instrucción directa, que he podido cotejar de las diversas referencias previas:
- Una clase a la cual el profesor va con el objetivo de trabajar un concepto o un proceso concreto. Por ejemplo, la escritura de oraciones. Lo presenta al inicio de la clase. Hacen un juego de trabajo del contenido por grupos (podría ser, con toda la clase, jugar a alargar oraciones; se empieza diciendo una palabra y han de ir alargando la oración repitiéndola; cuando alguna falla, queda eliminado). Vuelven a parar y se hacen preguntas. El maestro pone el ejemplo de varias oraciones de las cuales algunas tienen errores. Las corrigen y comentan. Vuelven a trabajar ahora por parejas escribiendo oraciones en el cuaderno. Acaban haciendo unas actividades individuales..
- En los métodos de instrucción directa se suelen dividir las tareas en pasos pequeños, esperando a pasar al siguiente a que todo el grupo domine la habilidad o contenido que se trabaja.
- La realización de buenas preguntas que ayuden a consolidar el aprendizaje suele ser muy importante. El profesor pregunta, pide respuestas, corrige de forma inmediata y trabaja que los alumnos se den cuenta de sus errores.
- La buena instrucción directa puede combinar el trabajo individual, el cooperativo, la sana competición por grupos pequeños...
- Una clase magistral bien hecha, en la cual el maestro consigue llevar al alumno por donde quiere manteniendo su atención (cosa que cuesta) sería otro ejemplo de la buena instrucción directa.



Por supuesto que hay que combinar la instrucción directa con cierto grado de aprendize por descubrimiento, pero como se comentaba previamente, este último no puede ser el enfoque mayoritario. El desarrollo de buenas metodologías de instrucción directa en España sería algo realmente revolucionario. Tengo la impresión que la primera escuela o facultad que sea capaz de implementar esta visión integrada del aprendizaje tendrá un éxito importante.

Para ello, hace falta partir de una visión de la educación que tenga claros los fines de la escuela (y uno de ellos es la transmisión del conocimiento y de la propia cultura y tradición para formar parte de la sociedad) y huya de planteamientos ideológicos, buscando para la enseñanza y el aprendizaje la metodología más adecuada en cada caso.

Bibliografía:

- Blog de Mar Ferrero:

- Constructivist Teaching VS Direct Instruction

- Instituto para la instrucción directa en los EE.UU.:

Artículos de Gregorio Luri:


Y los textos de Eric Donald Hirsch

domingo, 31 de julio de 2016

Tradición y progreso en educación (III): De los significados de la palabra 'constructivismo'



Una primera noción que tenemos que tener clara son los diversos significados que se atribuyen a la palabra ‘constructivismo’, ya que es un término que se suele usar de forma impropia y mezclándolo con otros conceptos.

1. Un primer significado sería el del constructivismo como posición filosófica. Aquellos que toman esta postura en su versión más radical niegan la existencia de una verdad y de una realidad objetiva. Para el constructivismo radical, cada uno tiene y se construye su verdad, pero no existe una realidad externa objetiva. Este planteamiento se caracteriza por el inmanentismo: todo es discutible y no podemos estar seguros de conocer nada realmente.

2. Un segundo significado sería el del constructivismo como teoría psicológica de la memoria y del aprendizaje. En este sentido es una teoría ampliamente aceptada. Así lo comenta Hirsch en uno de sus artículos: 

'Puesto que la enseñanza se basa en el aprendizaje recordado, y la memoria significativa no es un registro meramente pasivo sino una construcción activa, entonces el aprendizaje tampoco es recibido en forma pasiva sino construido en forma activa.'

Esta visión del constructivismo ha sido confirmada de forma repetida. Cuando recordamos algo aprendido escrito o hablado no acostumbramos a evocar la secuencia exacta con que lo aprendimos, sino su esencia, que reconstruimos sobre la base de los conocimientos y expectativas que teníamos. En ese sentido, solo aprendemos aquello que 'hacemos nuestro’, y que pasa a estar en nuestra memoria. Como dice Hirsch:

'En consecuencia, el aprendizaje construido es, en líneas generales, algo positivo, más útil para la mayoría de los fines educacionales que la recordación puramente fotográfica o fónica. Los libros de psicología están repletos de casos de idiotas eruditos que exhiben la facultad de recordar palabra por palabra, pero que son incapaces de comprender. Si pretendemos que de nuestras escuelas egresen individuos competentes, entonces la mejor alternativa es el aprendizaje construido y significativo.'

Yo mismo me considero, en este sentido, constructivista, y el mismo Hirsch también, pero partiendo del hecho de que hay una realidad objetiva externa, y unos trascendentales de verdad, belleza y bien que podemos aprehender y hacer nuestros.

3. El tercer significado -y el más extendido hoy en día- es el que confunde e identifica el constructivismo con el aprendizaje por descubrimiento. Esta visión confunde el constructivismo con la metodología que se cree ‘más pura para el aprendizaje’ y es un error. Como afirma Hirsch:

'El salto desde la teoría general del constructivismo hasta la defensa de la práctica particular del aprendizaje por descubrimiento es demasiado apresurado y lógicamente ilegítimo.'

Habitualmente, cuando se habla en las facultades de educación o en los movimientos ‘innovadores’ de constructivismo, se suele hacer referencia a esta visión, que no está contrastada y no es cierta. Un alumno ‘hace suyo’ tanto un aprendizaje que logre por descubrimiento como otro que logre a través de la instrucción directa. Los que parten de esta idea se basan en el hecho de que el aprendizaje autogenerado, construido por el alumno (aprendizaje por descubrimiento), a veces se retiene más fácilmente y es más accesible que el que es inducido por el profesor. Es cierto que a veces se retiene más fácilmente, pero también tiene sus desventajas: requiere más tiempo y sus resultados son inseguros, por lo que se refiere a los contenidos aprendidos. El buen maestro combinará ambos enfoques (instrucción directa y aprendizaje por descubrimiento) teniendo en cuenta las características tanto de los alumnos (edad, contexto sociocultural…) como del contenido a aprender.

Así, concluye Hirsch hablando sobre esta visión del constructivismo: 

'Esta inferencia errónea se basa en la suposición de que otras formas de aprendizaje suponen una mera “transmisión” y “recepción” en lugar de la construcción activa de conocimiento. Pero todos los tipos de aprendizaje significativos, inducidos por todos y cada uno de los métodos, conllevan esa construcción activa.'


En este sentido, tenemos que evitar la confusión entre los conceptos de constructivismo, metodologías activas y aprendizaje por descubrimiento. Se hace necesaria una visión de la didáctica que sea capaz de integrar la instrucción directa con el aprendizaje por descubrimiento. En España no hay movimientos ni escuelas que estén hoy por hoy apostando por esta línea, pero en otros países como los EE.UU. sí que es una realidad. Lo deseable sería una práctica docente que integre ambas prácticas (por ejemplo, para primaria creo que estaría bien una correlación de 75-80% de instrucción directa y un 25%-20% de aprendizaje por descubrimiento). En el próximo artículo hablaremos del concepto, tan olvidado en nuestro país, facultades de educación y escuelas, de ‘instrucción directa’.

Fuente: 
www.cepchile.cl/cep/site/artic/20160303/asocfile/20160303184030/rev66_hirsch.pdf

viernes, 29 de julio de 2016

De la clase magistral, la neurociencia y Roger Schank



Desde hace ya un tiempo vemos cómo en los principales diarios de información general se habla cada vez más de educación. La información que se da, sin embargo, acostumbra a adolecer de falta de contraste y de rigurosidad. Dos ejemplos son el diari Ara y el diario el País. En concreto, el País ha publicado dos artículos que merecen ser comentados:

‘El cerebro necesita emocionarse para aprender’ (18 de julio de 2016):

Entrevista a Roger Schank: ‘El álgebra es como una religión y no enseña a pensar’ (27 de julio de 2016):

‘El cerebro necesita emocionarse para aprender’

Empecemos comentando el primer artículo. Está claro que las emociones tienen un papel importante en educación y que es importante motivar a los alumnos, buscando formas para interesarlos por el aprendizaje. Nadie lo negará. Pero las emociones no pueden ser el objetivo ni el fin único de la educación. El artículo llama la atención, porque pasa de empezar hablando de las emociones a atacar a la ‘clase magistral’. Incluye afirmaciones tan poco rigurosas como la siguiente:

En el año 2010 un equipo de investigadores del Massachusetts Institute of Techonolgy (MIT), enBoston, colocaron a un universitario de 19 años un sensor electrodérmico en la muñeca para medir la actividad eléctrica de su cerebro las 24 horas durante siete días. El experimento arrojó un resultado inesperado: la actividad cerebral del estudiante cuando atendía en una clase magistral era la misma que cuando veía la televisión; prácticamente nula. Los científicos pudieron probar así que el modelo pedagógico basado en un alumno como receptor pasivo no funciona.

¿Es esto un experimento? ¿Hay un grupo de control? ¿Qué entienden por clase magistral? Por supuesto que una ‘clase magistral’ en la que el docente se limite a pasar diapositivas y leerlas será absolutamente anodina, pero en ningún momento se explicita qué entienden por ello. Quiero compartir el siguiente artículo de Juan Alfredo Obarrio: http://www.universidadsi.es/la-leccion-magistral-la-universidad-del-siglo-xxi/ que defiende el valor de la auténtica ‘clase magistral’. Es una metodología plenamente válida, cuyo uso requiere unas habilidades de alto nivel que, cuando el que la lleva a cabo sabe hacerla, puede conseguir amplios resultados de aprendizaje en el alumno.

Luego sigue hablando sobre neurodidáctica y cita a un neuropsicólogo madrileño, José Ramón Gamo. Este se desmarca con afirmaciones como la siguiente:

Él y su equipo identificaron que el 50% del tiempo de las clases de primaria en España se basan en transmitir información a los estudiantes de forma verbal, algo que en secundaria sucede el 60% del tiempo y en bachillerato casi el 80%. “Indagamos sobre lo que estaba sucediendo en las aulas y queríamos saber qué decía la ciencia al respecto, si ese método estaba justificado”

Me pregunto qué fundamentación científica tiene esta afirmación. Los profesores de primaria estamos hablando 30’????? Como mucho hablo 15-20’, y además alternando breves exposiciones con ratos de actividad por grupos, trabajo individual… Sorprende que un investigador no hable de aspectos como la instrucción directa, el aprendizaje por descubrimiento… Y critique una metodología (el profesor hablando más de la mitad de la clase) que no existe en las aulas. 

Y luego está el tema de la neurodidáctica. Como en la psicología, hay de todo. Investigaciones que estén fundamentadas y que hayan permitido una mejora de la didáctica en el aula todavía hay pocas, y predominan creencias o métodos con poca fundamentación. Es importante actuar con criterio. Recomiendo el siguiente artículo sobre el tema: ‘The practical and principled problems with educational neuroscience’ (http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26938449)

Entrevista a Roger Schank: ‘El álgebra es como una religión y no enseña a pensar’




Luego está la entrevista a Roger Schank. Sorprende que un medio serio como el País entreviste a un personaje así. Sus afirmaciones son preocupantes. En la entrevista empezamos viendo su antiintelectualismo y anticulturalismo, cuando critica que se estudie en los institutos las obras de Cervantes o de Shakespeare y que se aprenda la lengua, la historia… Para él todo esto es una pérdida de tiempo. ¿Cómo se le puede dar voz a alguien que va contra los fundamentos básicos compartidos de una sociedad como lo son la cultura, la historia…?

P. ¿Qué contenidos cree que se deberían enseñar en la escuela?

R. Te tienen que enseñar cómo tener una vida mejor y ser más feliz. Sin embargo, el sistema te dicta erróneamente lo que debes saber. Por poner un ejemplo, estudiar El Quijote en el instituto es un error. No te ayuda ni un segundo en tu vida, más allá de poder mantener una conversación sobre Cervantes. Es un sistema pensado para los intelectuales, pero hoy hacen falta otras competencias, como saber programar o conseguir un trabajo. Es importante ayudar a los niños a descubrir lo que más les gusta y para ello hay que ofrecerles programas abiertos y dejarles que decidan. Si un estudiante quiere ser médico, con programas de realidad virtual se pueden simular operaciones con pacientes reales y así puede descubrir si realmente le apasiona.

Luego carga contra las matemáticas:

'El álgebra es como una religión, todo el mundo cree que tiene beneficios pero no existe evidencia científica. No te podría decir la cantidad de personas que me han dicho que el álgebra enseña a pensar mejor, cuando no existe ninguna investigación que lo demuestre. Por eso digo que es como una religión; te dicen que Jesús visitó una montaña y, aunque no hay evidencias, la gente lo cree. Una vez terminado el instituto, nadie recuerda esos temas porque son inútiles y el 99% de los adultos nunca los han utilizado. Muchos estudiantes se sienten idiotas por no entender ese tipo de contenidos, genera frustración, hace a la gente llorar e incluso abandonar la escuela'

Creo que ya se comenta por sí solo. El utilitarismo de los planteamientos de Roger Schank, 'aprender solo lo que te pueda servir de forma práctica cuando dejes la escuela y que te interese’ es preocupante. Hay toda una serie de elementos que forma nuestro patrimonio cultural común como lo son las humanidades (la lengua, la historia, la literatura…) que tenemos que conocer. Lo mismo pasa con el pensamiento científico y matemático.

Son de traca las afirmaciones finales:

‘...mi interés real es destruir el sistema educativo.'

P. ¿Qué le recomendaría a un chaval de 18 años?

R. Que se tome unos años antes de la universidad para descubrir todo lo que no le ha permitido el sistema educativo, para que entienda quién es y qué le gusta. Cuando llegan con 23 o 24 años son mejores estudiantes porque saben por qué están ahí. Mientras tanto, cualquier opción es buena: voluntariados en otro país, trabajo o prácticas. En mi país hablamos de sexo, drogas y rock & roll, eso es lo que les toca a esa edad. ¿Alguien cree que tiene sentido pagar 50.000 dólares de matrícula para hacer eso?

Un ‘gurú’ que apuesta por la destrucción del sistema educativo y que a los 18 años busquen sexo y comiencen con las drogas. Increíble. Aún más que un medio ‘serio’ español le haga de altavoz... No podemos tomar referentes como estos.


Claramente, estamos sometidos a una campaña en pro de los planteamientos antiintelectualistas y antieducativos. La entrevista a Eduard Vallory en el diari Ara o el artículo de El Periodico contra las ‘aulas tradicionales’ iban en la misma línea. Tenemos que reivindicar el valor de la cultura y el conocimiento, de las humanidades y de una educación que recoja lo mejor de la buena didáctica, nueva y antigua, para ayudar a nuestros alumnos.


miércoles, 13 de julio de 2016

'Gracias, Finlandia': Interesante libro de Xavi Melgarejo



Me he leído durante estos días el libro ‘Gracias, Finlandia’ de Xavier Melgarejo. No comparto todos los planteamientos de fondo que hace, pero del libro son muy interesantes diversos aspectos. Uno de ellos es  la descripción que hace de los subsistemas que conforman el sistema educativo: el subsistema escolar, el subsistema familiar y el subsistema sociocultural. Los tres son aspectos que habría que tener en cuenta en cualquier reforma educativa, ya que tendemos a tener en cuenta solo el primero, cargando toda la responsabilidad sobre la escuela. En el libro, Xavi Melgarejo describe, por ejemplo, todo el sistema de protección social de que disfruta la familia en Finlandia, las facilidades para el acceso a la cultura...

Otra idea interesante es toda la descripción que hace de cómo es la formación del maestro en el país escandinavo. La alta exigencia que se plantea a los maestros, los recursos que dedica el estado… Un último apunte interesante es cuando explica los posibles escenarios educativos que la OCDE planteó en el año 2001. Leer la descripción que hace de cada uno ayuda a valorar en qué punto estamos y hacia dónde tenemos tendencia a evolucionar...

Quiero recomedar como complemento a la lectura del libro de Xavi Melgarejo el siguiente documento: http://www.cato.org/events/real-finnish-lessons-true-story-education-superpower

En él, se comenta que, en los últimos años, los resultados de Finlandia han ido descendiendo de forma paulatina y progresiva. Se plantea la tesis de que este descenso es fruto de la progresiva aplicación de las teorías progresistas que ponen los intereses del niño en el centro y el aprendizaje constructivista por descubrimiento como eje principal. Los altos resultados previos serían fruto de unos años en los cuales se habían mantenido aspectos de la llamada ‘escuela tradicional’ como la instrucción directa, el respeto por el profesor, el valor dado a la lectura.


Son elementos para la reflexión. A la hora de plantear la mejora educativa tenemos que preguntarnos si realmente las medidas que tomaremos llevarán a una mejora en el aprendizaje de los alumnos. Hay prácticas que se han hecho siempre que convendrá cambiar, pero hay otras que será bueno mantener. Solo desde un diálogo sincero y claro en el cual tengamos claros y explícitos los fines de la educación se podrás alcanzar la mejora educativa.